En el mercado de criptomonedas, “利息(Yield)” siempre es un tema candente. Los fondos se transfieren en busca de rendimientos superiores a los de los ahorros bancarios, y el sector financiero tradicional mantiene una actitud de cautela al respecto. Este medio ha criticado duramente en el pasado la resistencia a la innovación y la protección de intereses establecidos por parte de la banca. Por supuesto, es un hecho que los bancos intentan proteger sus beneficios, y esas críticas siguen siendo válidas.
Pero necesitamos abordar este problema con una perspectiva más fría y racional, usando la llamada “Steelman(Steelman)” como método de argumentación. ¿Qué sucedería si una gran cantidad de fondos originalmente depositados en bancos salieran en masa y fluyeran hacia el ecosistema cripto? Esto no sería simplemente que los bancos sientan dolor en sus beneficios. Los costos de captación de fondos de los bancos se volverían más altos y menos estables.
Este aumento de costos inevitablemente conduciría a una subida en las tasas de interés de los préstamos y a una revisión más estricta de las aprobaciones crediticias. Y los primeros y más profundamente afectados por este dolor no serían grandes empresas ni patrimonios de alto valor. Serían las pequeñas y medianas empresas(SME) y los consumidores con bajo crédito.
Este es el verdadero desafío que enfrenta la industria cripto. Ya no es momento de simplemente presumir “podemos ofrecer intereses más altos”. Si el ecosistema cripto se convierte en un nuevo reservorio de fondos para reemplazar los ahorros, ¿cuál sería entonces el “sistema de crédito alternativo” correspondiente? Es una pregunta que debe ser respondida.
La esencia de la creación de crédito y el desafío para las criptomonedas
Los tres principios fundamentales en el funcionamiento de un sistema de crédito son: ① Capital que asume riesgos(Risk-bearing capital), ② Evaluación y gestión de préstamos(Underwriting and servicing), ③ Estructura capaz de soportar crisis(Structure that survives stress).
Supongamos que los fondos circulan fuera del sistema bancario, es decir, en la cadena de bloques. Podemos explorar dos soluciones.
Primero, el suministro de crédito basado en fondos de inversores(Investor-funded Credit). Es decir, los bancos o instituciones de préstamos especializados siguen siendo responsables de otorgar y gestionar los préstamos, pero su fuente de fondos se reemplaza de depósitos a corto plazo por fondos de inversores a largo plazo (como liquidez en cripto). Este es también el modelo futuro de RWA (activos del mundo real) o tokenización.
Pero aquí surge una dificultad: el ámbito de la “financiación relacional”. Los datos de préstamos a pequeñas y medianas empresas son desordenados, y la información cualitativa(Soft information) es importante, además de que la naturaleza de los préstamos varía. Esto hace difícil estandarizar y “securitizar(Securitize)” estos préstamos como en las hipotecas. En última instancia, para que la blockchain resuelva este problema, debe ir más allá de la simple emisión de tokens, requiriendo mejores datos, tecnologías avanzadas de evaluación crediticia y una infraestructura de recuperación de créditos como soporte.
La segunda opción es mejorar la eficiencia del sector bancario mediante tecnología. Si, por competencia, los bancos deben subir las tasas de interés de los depósitos, entonces reducir significativamente los costos operativos a través de la tecnología será la vía para mantener la capacidad de ofrecer crédito.
Por un financiamiento sostenible
Hasta ahora, hemos dedicado demasiado esfuerzo a discutir “de dónde provienen los rendimientos”. Ahora, esa energía debe dirigirse a construir “¿qué tipo de sistema de crédito queremos realmente?”.
La solución sostenible puede venir de un sistema bancario mejorado, o de un nuevo mercado de crédito cripto liderado por inversores, o de un tercer camino. La clave es que las criptomonedas deben ir más allá de ser simplemente un medio para aumentar el valor de los activos, y transformarse en un actor que resuelva la cuestión vital de la economía real: el “crédito”.
Mientras garantizamos canales de préstamo accesibles para la población general y las pequeñas y medianas empresas, debemos crear flujos financieros innovadores. Esa es la verdadera valía que la cripto debe demostrar.