En 2012, la Ruta de la Seda fue hackeada y 50,000 bitcoins desaparecieron sin dejar rastro. Este botín dejó huellas digitales en la cadena de bloques, y su valor llegó a superar los 3 mil millones de dólares, convirtiéndose en uno de los casos más enigmáticos en la historia de las criptomonedas. Hasta 2019, una simple llamada de emergencia 911 finalmente reveló la verdad oculta detrás de este gran robo.
La doble identidad del chico fiestero y el misterioso hacker
En Athens, Georgia, James Zhong es una figura conocida: un millonario derrochador. Alquila una sencilla casa fuera de la universidad, pero frecuenta hoteles de cinco estrellas como el Ritz-Carlton y el Plaza. Compra bebidas para todo el bar, gastando cientos de dólares que desaparecen en un instante en las gargantas de los clientes. En 2018, cuando el equipo de los Georgia Bulldogs ganó el Rose Bowl, gastó una fortuna: alquiló un avión privado, un Airbnb de lujo, y regaló a cada amigo 10,000 dólares en compras.
Sin embargo, esta