El sistema ACH, como parte importante del sistema bancario de Estados Unidos, procesa transferencias de fondos a través de una red de compensación automatizada. Su modo de operación incluye transferencias y débitos, ofreciendo ventajas como bajo costo, automatización y alta seguridad, y se aplica ampliamente en escenarios como pagos de nómina y pago de facturas. En comparación con otros métodos de pago, ACH garantiza una buena relación calidad-precio y mayor seguridad, y en el futuro jugará un papel más importante en las finanzas digitales.