Según Stephen Innes, socio gerente de SPI Asset Management, se espera que el oro cotice lateralmente la próxima semana mientras los inversores esperan los datos de inflación de los U.S. core personal consumption expenditures (PCE) para obtener pistas sobre la trayectoria de tipos de la Reserva Federal. Innes afirmó que, con una Fed cada vez más dependiente de los datos, la próxima publicación de core PCE será un acontecimiento clave para el oro y los mercados de tipos, lo que hará que la próxima semana dependa en gran medida de los datos.
Si las lecturas de inflación superan las expectativas, el movimiento podría impulsar el dólar estadounidense, llevar los rendimientos de los Treasury al alza y aumentar el riesgo de que el oro pruebe el nivel de 4.000 dólares por onza. Los inversores deberían prepararse para una volatilidad más elevada y vigilar una posible presión adicional a la baja.