El CEO de OpenAI, Sam Altman, remitió una carta interna diciendo que la empresa está negociando con el Departamento de Defensa de EE. UU. para revisar el acuerdo y aclarar que los sistemas de inteligencia artificial no deben usarse intencionadamente para la vigilancia doméstica de ciudadanos y nacionales estadounidenses, y prohibir el rastreo o la vigilancia mediante la compra o el uso de información personal identificable obtenida comercialmente.
La carta mencionaba que el departamento de defensa confirmó que los servicios relevantes no serían utilizados por agencias de inteligencia, y que el contrato tendría que ser modificado por separado si se necesitaran servicios. SamAltman afirmó que la empresa participará en las discusiones políticas mediante procedimientos democráticos y se negará a implementar directrices que considere inconstitucionales, y señaló que algunas tecnologías aún no están maduras y mejorarán gradualmente el mecanismo de seguridad y protección con los departamentos correspondientes.