El 2 de marzo, según informes del FT, los ataques aéreos entre Estados Unidos e Israel contra Irán han entrado en su tercer día, con informes de explosiones y ataques en muchos lugares, y la situación en Oriente Medio sigue tensa. Los medios estatales iraníes informaron que varias rondas de ataques aéreos cubrieron muchas ciudades del país esa mañana, incluyendo la capital Teherán, la ciudad central de Isfahán, la ciudad sureña de Yazd y la ciudad noroeste de Sanandaj.
Según el informe, dos personas han muerto en el ataque en una zona residencial de Sanandaji, pero las autoridades no han publicado estadísticas más detalladas de víctimas ni información específica sobre objetivos. Mientras tanto, la ciudad noroccidental de Maragai fue atacada por ataques aéreos el domingo, que según los medios de comunicación causaron la muerte de 15 personas, convirtiéndose en uno de los ataques más mortíferos de los conflictos recientes.
Además, en la ciudad iraní occidental de Iram se celebraron funerales para 22 militares fallecidos en la zona fronteriza. Irán ha acusado a Estados Unidos e Israel de seguir ampliando el alcance de las operaciones militares, mientras que la comunidad internacional presta mucha atención al posible impacto de la escalada del conflicto en Oriente Medio en el panorama de seguridad global, el suministro energético y la estabilidad de los mercados financieros.
Los analistas señalaron que si los ataques militares de Estados Unidos e Israel contra Irán continúan expandiéndose, la situación en Oriente Medio podría empeorar aún más. Existen preocupaciones generalizadas de que los conflictos regionales puedan afectar las rutas de transporte de crudo y hacer subir los precios de la energía, agravando la incertidumbre macroeconómica global. Los inversores globales están siguiendo de cerca la situación en Irán y su posible impacto en los riesgos geopolíticos y los mercados de materias primas.