
Según reportó el medio estadounidense Semafor el 27 de febrero, PayPal actualmente no está en negociaciones de venta con Stripe ni con ninguna otra compañía, y no tiene planes de venderse. Esta declaración contradice directamente los rumores anteriores de esta semana. Personas informadas revelaron que PayPal ha estado trabajando con banqueros durante varios meses para prepararse ante posibles acciones de inversores agresivos o propuestas de adquisición no deseadas, en lugar de buscar activamente venderse.
Según fuentes citadas por Semafor, la colaboración de PayPal con banqueros comenzó durante la gestión del ex CEO Alex Chriss. En ese momento, el precio de las acciones de PayPal cayó significativamente, y los altos ejecutivos temían que esta situación los exponía a riesgos de adquisición pasiva, por lo que activaron un proceso defensivo. Alex Chriss fue destituido a principios de este año, y el nuevo CEO, Enrique Lores, se espera que asuma oficialmente la próxima semana. PayPal rechazó hacer comentarios sobre el informe de Semafor, y Stripe no ha emitido declaraciones públicas respecto a los rumores de Bloomberg ni a la refutación de Semafor.
Bloomberg (a principios de esta semana): Stripe está considerando adquirir total o parcialmente a PayPal, y ya han habido conversaciones preliminares.
Semafor (27 de febrero): Persona informada niega cualquier negociación, y afirma que PayPal no tiene planes de venta.
Posición oficial de PayPal: Se niega a comentar; personas informadas enfatizan que la contratación de banqueros es una medida defensiva, no una preparación activa para vender.
Posición oficial de Stripe: No ha hecho declaraciones públicas respecto a ninguno de los informes.
Analistas señalan que, incluso si Stripe tuviera interés en adquirir, sin la cooperación activa de PayPal, la adquisición enfrentaría barreras muy altas tanto en aspectos técnicos como financieros. Como empresa no cotizada, Stripe no puede pagar con sus propias acciones, sino que dependería de una gran financiación mediante deuda; la falta de colaboración del lado vendedor aumenta significativamente la dificultad de una adquisición hostil.
Históricamente, casos de adquisiciones de grandes empresas públicas por parte de compañías privadas son muy raros, y suelen requerir estructuras financieras complejas: en 2016, Dell adquirió EMC mediante un mecanismo de seguimiento de acciones, y en 2025, la familia controladora de Mars compró en efectivo a Kellanova, ambos casos con la cooperación activa del vendedor y fondos abundantes.
Si Stripe realmente estuviera interesado en la gran base de usuarios y canales de pago de PayPal, cualquier negociación formal solo sería posible tras la transición del liderazgo de PayPal. Solo después de que Enrique Lores asuma oficialmente y establezca una nueva estrategia, las intenciones de adquisición externa podrán ser evaluadas seriamente.
Personas informadas revelaron que la contratación de banqueros por parte de PayPal es una medida defensiva, principalmente para prepararse ante posibles presiones de inversores agresivos o propuestas de adquisición no deseadas. Esta acción comenzó cuando el precio de las acciones de PayPal cayó significativamente, con el objetivo de preparar mecanismos de defensa anticipados, no de buscar activamente compradores potenciales.
Como empresa privada, Stripe no puede pagar con sus propias acciones, sino que dependería de una financiación mediante deuda a gran escala. Además, dado que PayPal no tiene intención de venderse y no coopera activamente, la adquisición presenta barreras muy altas tanto en términos de viabilidad financiera como de complejidad legal. Casos similares en la historia son extremadamente raros.
Ambos informes provienen de diferentes personas informadas, lo que puede reflejar distintos niveles de información interna y externa de la compañía: Bloomberg probablemente proviene de señales iniciales de interés por parte de Stripe, mientras que Semafor, con su negación, proviene de personas dentro de PayPal que insisten en que la compañía nunca tuvo la intención de venderse activamente. PayPal se negó a comentar sobre ambos informes, y el resultado final aún está por verse.