Odaily星球日报讯 Con la continua intensificación de la regulación fiscal en criptomonedas a nivel mundial, las opiniones en la industria consideran que la “época de evasión fiscal con activos criptográficos offshore” está llegando a su fin, y los grandes tenedores que poseen activos offshore no declarados enfrentan riesgos de cumplimiento más elevados. Algunos inversores ya han comenzado a buscar activamente la divulgación voluntaria para reducir posibles riesgos penales. El marco de declaración de activos criptográficos (CARF), impulsado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), ya ha sido implementado en varias jurisdicciones, con el objetivo de unificar los estándares globales de declaración de información de activos criptográficos y exigir a plataformas de intercambio, corredores y otras instituciones que proporcionen datos de cuentas y transacciones a las autoridades fiscales. Los mecanismos relacionados combinarán datos de entrada y salida de moneda fiduciaria, análisis en cadena y datos de libros internos de plataformas de intercambio, mejorando significativamente la capacidad de las autoridades regulatorias para rastrear activos no declarados. Se espera que, a medida que más de 70 países se comprometan a promover el CARF, los datos de transacción relacionados se recopilarán gradualmente a partir de 2026 y entrarán en la primera fase de intercambio de información fiscal transfronteriza en 2027, lo que podría llevar a una regulación fiscal de activos criptográficos cada vez más estricta. (CoinDesk)