El 27 de enero, Corea del Sur dio un paso clave en la regulación de activos digitales. El gobernador del Banco de Corea, Rhee Chang-yong, confirmó en el Foro Financiero Asiático en Hong Kong que las autoridades han permitido a residentes surcoreanos invertir en criptoactivos emitidos en el extranjero, lo que se considera un punto de inflexión importante en la política surcoreana de cripto, que pasa de ser muy cerrada a una apertura limitada.
Este cambio no es simplemente desregulación. Los reguladores están estudiando un nuevo sistema de registro que podría permitir a las instituciones financieras locales en Corea del Sur emitir activos virtuales bajo un marco de cumplimiento en el futuro. El plan introducirá licencias y regulación continua para dirigir la demanda del mercado en una vía controlada en lugar de permitir que fluya hacia territorio gris o offshore.
Rhee Chang-yong afirmó que esta medida es una decisión equilibrada tomada frente a la fuerte demanda del mercado, por un lado, para dar acceso a los inversores a activos digitales globales y, por otro, que los reguladores aún mantienen derechos de emisión local para evitar el impacto de una expansión desordenada en el sistema financiero.
En cuanto a la estructura de la moneda digital, el Banco de Corea también ha dado una posición clara. Las stablecoins denominadas en won coreano se consideran más adecuadas para los acuerdos transfronterizos, ayudando a las empresas a reducir los costes de transferencia internacional y aumentar la velocidad. En el escenario de pagos minoristas domésticos, los depósitos bancarios tokenizados tienen más probabilidades de convertirse en herramientas habituales. Dado que el sistema de pagos actual de Corea del Sur está muy maduro y las ventajas de la moneda digital del banco central minorista en el consumo diario no son evidentes, el banco central está más inclinado a promover el piloto de depósitos mayoristas de CBDC y tokenizados.
Sin embargo, las stablecoins siguen siendo la variable más vigilante para los reguladores. Rhee Chang-yong advirtió que si la stablecoin ganadora coreana está vinculada a la stablecoin en dólar estadounidense, los fondos podrían cambiar rápidamente a activos en dólares estadounidenses durante fluctuaciones del tipo de cambio o el pánico del mercado, lo que desencadenará el riesgo de salidas de capital. También expresó preocupación por las instituciones no bancarias que emiten stablecoins, argumentando que amplificaría los riesgos sistémicos y debilitaría la efectividad regulatoria.
La estrategia actual de Corea del Sur es abrir gradualmente la inversión en criptoactivos en el extranjero, controlando firmemente la trayectoria de desarrollo de la emisión local y las stablecoins. Este enfoque pretende mantener la competitividad en la ola de las finanzas digitales al tiempo que se mantiene el resultado final de los flujos de dinero y capital.