Por parte de la reconocida analista de Wall Street Tom Lee, la compañía de activos digitales BitMine Immersion Technologies realizó recientemente una operación masiva de staking en Ethereum, depositando 86,400 ETH en el contrato BatchDeposit de Ethereum, por un valor aproximado de 2.663 mil millones de dólares. Esta acción elevó el total de ETH en staking a 1,080,512, con un valor total de aproximadamente 3,3 mil millones de dólares, demostrando la firme creencia de las instituciones en el valor a largo plazo de Ethereum.
Actualmente, el volumen total de ETH en staking en toda la red representa aproximadamente el 29% de su suministro total, con un tiempo de espera en la cola de validadores superior a 31 días. La continua “bloqueo” de fondos por parte de grandes instituciones está silenciosamente reduciendo la oferta en circulación en el mercado, acumulando energía para futuras volatilidades de precios. Aunque el precio de Ethereum enfrenta resistencia cerca de 3,090 dólares y el mercado de derivados presenta un apalancamiento elevado, las estrategias “estratégicas y a largo plazo” de instituciones como BitMine están construyendo un sólido soporte estructural para el mercado.
La apuesta de 2.66 mil millones de dólares en ETH de BitMine refleja el compromiso a largo plazo de las instituciones
Bajo la aparente calma del mercado de criptomonedas, una aceleración silenciosa y decidida en la “fortificación” de activos liderada por grandes instituciones está en marcha. Recientemente, la plataforma de monitoreo on-chain Arkham detectó una transacción notable: BitMine Immersion Technologies, gestionada por Tom Lee, depositó de una sola vez 86,400 ETH en el contrato de depósitos en masa de Ethereum. Con un precio actual de aproximadamente 3,091 dólares, esta apuesta equivale a unos 2.663 millones de dólares. Esto no es una acción impulsiva de especulación, sino la última fase de una estrategia que ha estado en marcha durante meses. Tras esta operación, el total de ETH en staking reportado por BitMine alcanzó la impresionante cifra de 1,080,512, con un valor cercano a 33 mil millones de dólares, consolidando su posición como uno de los principales actores en el campo del staking de criptomonedas.
Al analizar la trayectoria de staking de BitMine, se puede detectar un camino claro y prudente. La “posesión” de ETH por parte de la compañía no comenzó ayer. Según el analista on-chain Lookonchain, BitMine inició su plan de staking el 26 de diciembre del año pasado, transfiriendo aproximadamente 74,880 ETH (valorados en unos 2.19 mil millones de dólares en ese momento) al contrato de staking. Días después, la compañía agregó otros 82,560 ETH. Con esta última operación de gran volumen, en menos de un mes, la cantidad total de ETH en staking por parte de BitMine superó el millón. Este ritmo de operaciones, en varias fases, refleja una estrategia cuidadosamente planificada: no se trata de operaciones a corto plazo, sino de una posición “estratégica y a largo plazo” basada en la convicción de mantener los ETH durante mucho tiempo. Como afirmó Tom Lee, BitMine continúa siendo el mayor comprador de “nuevos fondos” en Ethereum a nivel global.
Este conjunto de acciones se enmarca en un contexto macro de auge y congestión en el ecosistema de staking de Ethereum. La entrada masiva de fondos de instituciones como BitMine ha agravado la congestión en la cola de validadores. Actualmente, hay aproximadamente 1,815,000 ETH en la cola de validadores pendientes de activación, y los nuevos validadores deben esperar más de 31 días para participar en la red y obtener recompensas. Por otro lado, la cantidad de ETH en la cola de salida es relativamente menor, ligeramente superior a 192,000 ETH. Esta dinámica de “entrada masiva y salida limitada” funciona como una especie de “bomba de liquidez”, que continuamente transforma ETH en circulación en activos “productivos” en estado de bloqueo. Para el mercado, esto significa que una parte del potencial de presión vendedora se ha eliminado de forma permanente o a largo plazo, y la oferta en circulación se está comprimiendo silenciosa pero firmemente.
Datos clave sobre la posición y staking de Ethereum de BitMine
Acción actual: depósito único de 86,400 ETH, valorado en aproximadamente 2.663 mil millones de dólares.
Total en staking: total acumulado de 1,080,512 ETH, con un valor de aproximadamente 33 mil millones de dólares.
Tamaño total de la posición: según datos de Arkham, la cartera de BitMine posee aproximadamente 2,738 millones de ETH, con un valor de unos 8,46 mil millones de dólares (incluyendo ETH en staking y no en staking).
Proporción de participación: su ETH representa aproximadamente el 2,27% del suministro en circulación de Ethereum (que es de unos 120,7 millones), acercándose a la mitad de su objetivo de “alquimia del 5%”.
Contexto de la red: el total en staking en Ethereum alcanza los 35,5 millones de ETH, aproximadamente el 29% del suministro total, con una tasa de rendimiento anualizada de aproximadamente el 2,54%.
La clave en 3,090 dólares: ruptura técnica, apalancamiento alto y zonas de liquidez
Mientras las ballenas se posicionan en las profundidades del mar, las mareas en la superficie también merecen atención. El precio de Ethereum, en medio de la confianza mostrada por instituciones como BitMine, se encuentra en un punto técnico y psicológico crucial. Desde el punto de vista técnico, Ethereum ha mostrado señales positivas. Ha logrado romper el canal descendente formado desde septiembre del año pasado, rompiendo con la estructura bajista previa. El rebote desde 2,767 dólares ha establecido un mínimo más alto, y la recuperación del nivel clave en 3,090 dólares confirma una estabilización inicial en la estructura del mercado. Sin embargo, el camino hacia arriba no es sencillo: en niveles por debajo de 3,307 dólares, persiste una presión vendedora, y la próxima resistencia importante se sitúa en 3,909 dólares. El índice de fuerza relativa (RSI) se encuentra cerca de 51, lo que indica que el momentum del mercado ha salido de la zona bajista previa y los compradores están recuperando control, aunque la aceleración del movimiento aún no es clara.
Pero un riesgo que no se puede ignorar está en el mercado de derivados, donde la acumulación rápida de fondos es evidente. Los datos muestran que la tasa de financiación de los contratos perpetuos de Ethereum ha subido un 66,12% en las últimas semanas, alcanzando un nivel alto de 0,01275. Esto indica que los traders en largos están pagando primas elevadas para mantener sus posiciones, y el sentimiento alcista en el mercado apalancado es bastante agresivo. Sin embargo, lo curioso es que el precio no ha subido en línea con el aumento del apalancamiento. Ethereum está “fijado” cerca de 3,090 dólares, formando una notable “discrepancia entre apalancamiento y precio”. Desde la experiencia histórica, esta divergencia suele preceder a una mayor volatilidad. El mercado se encuentra en un punto delicado: o el precio rompe al alza, recompensando a los largos apalancados; o continúa en consolidación, forzando a algunos de estos a cerrar posiciones por la presión del coste del capital, lo que podría desencadenar caídas en estampida.
La lucha entre compradores y vendedores se refleja también en los datos de liquidaciones. Aunque la volatilidad de precios es limitada, las posiciones cortas están soportando mayor presión. Recientemente, las liquidaciones de ETH en corto alcanzaron los 564,78 mil dólares, mientras que las liquidaciones en largo fueron solo de 241,53 mil dólares. Esta tendencia, en la que las pérdidas en cortos son mayores, sugiere que cada intento de bajada es rápidamente contrarrestado por compras, fortaleciendo el soporte en los niveles bajos. Además, el mapa de liquidez muestra las “zonas de atracción” a corto plazo. En los principales exchanges centralizados, las agrupaciones de liquidaciones se concentran en los niveles de 3,050 a 3,100 dólares y en 3,150 a 3,200 dólares. Estas zonas actúan como imanes, atrayendo el precio en periodos de baja volatilidad. Y si el precio logra superar los 3,225 dólares, la resistencia superior se reducirá notablemente. Por lo tanto, en el corto plazo, el comportamiento del precio de Ethereum estará más definido por estas “zonas magnéticas” de liquidez que por las tendencias generales.
“Contracción silenciosa”: cómo el gran staking está redefiniendo los fundamentos de oferta y demanda de Ethereum
La enorme operación de staking de BitMine, liderada por Tom Lee, tiene un impacto que va mucho más allá de demostrar confianza. Es un reflejo de un nuevo paradigma económico en Ethereum tras su transición de “prueba de trabajo” a “prueba de participación”. En este nuevo paradigma, el “staking” ya no es solo una acción técnica para mantener la seguridad de la red, sino una poderosa herramienta macroeconómica que silenciosamente está reconfigurando los fundamentos de oferta y demanda del activo. Cada operación masiva como la de BitMine equivale a extraer permanentemente una parte del “pool” de liquidez del mercado abierto y transferirla a un “depósito de ahorro” a largo plazo y de baja rotación. Este cambio reduce directamente la presión vendedora inmediata y prepara el terreno para una posible “reducción de oferta” en el futuro.
Este efecto de “contracción silenciosa” puede entenderse desde varias dimensiones. Primero, la reducción en la circulación. Los ETH en staking están bloqueados en contratos y, al menos bajo el mecanismo actual, no pueden ser vendidos de inmediato. Solo BitMine ha bloqueado más de un millón de ETH, lo que equivale a retirar del mercado activos negociables por valor de 33 mil millones de dólares. Segundo, la reconfiguración del costo de oportunidad. Para las instituciones y particulares que participan en staking, ya no basta con comprar barato y vender caro: pueden obtener retornos estables (actualmente con un rendimiento anual del 2,54%) y, así, fomentar la paciencia en lugar de la especulación a corto plazo. Esto promueve una actitud de “mantener” en lugar de “vender en pánico”, reduciendo la rotación general del mercado y las fuentes de volatilidad. Finalmente, el “colchón” en la cola de validadores. Aunque algunos quieran salir, deben esperar varias semanas en fila. Este largo período de salida proporciona un valioso tiempo de amortiguación para que el mercado gestione grandes redenciones, evitando impactos extremos por ventas masivas en corto plazo.
El CEO del departamento de DeFi de Layer 1, Monad, Abdul Rehman, señaló que este fenómeno podría desencadenar un “momento singular”. En redes sociales, mencionó que en junio pasado, cuando la cola de entrada y la de salida de Ethereum se invirtieron (es decir, la de salida fue más larga), el precio de ETH experimentó un rápido aumento. Predice que 2026 “será un gran espectáculo”. La lógica es que, cuando la entrada neta de ETH en staking (con una cola de entrada mucho mayor que la de salida) continúe, y si la demanda del mercado se enciende por algún catalizador (como flujos de fondos ETF, mejora macroeconómica o actualizaciones importantes), la oferta de ETH en circulación disponible para comprar se volverá extremadamente escasa, lo que podría disparar un aumento no lineal en el precio. La acumulación continua de ETH por parte de BitMine acelera precisamente este proceso.
La visión de Tom Lee sobre un mercado de 2 millones de dólares por ETH: ¿por qué afirma que Ethereum llegará a esa cifra?
Detrás de las acciones institucionales, hay una narrativa sólida. Tom Lee, uno de los primeros y más firmes defensores de las criptomonedas en Wall Street, no hace predicciones vacías sobre Ethereum. En una declaración reciente, predijo que Ethereum podría alcanzar entre 7,000 y 9,000 dólares a principios de 2026, y eventualmente llegar a 20,000 dólares. El motor principal de esta “visión de mercado de billones de dólares” es su énfasis en la “tokenización de activos”.
Para Lee, el futuro de Ethereum va mucho más allá de ser solo una criptomoneda: será la capa de liquidación de la Internet de valor global. Los activos del mundo real (RWA) por valor de billones de dólares, como bonos del Estado, bienes raíces, capital privado y arte, podrán digitalizarse y fraccionarse mediante blockchain. Gracias a su ecosistema de desarrolladores, seguridad y aceptación institucional, Ethereum será probablemente el escenario principal de esta migración histórica. Cuando los activos globales comiencen a “subir a la cadena”, la demanda de ETH como combustible y activo de valor será astronómica. Lee llama a este proceso “la alquimia”, y la acumulación constante de ETH por parte de BitMine es una apuesta para liderar esa “alquimia”.
Además, Lee tiene una comprensión profunda de los ciclos del mercado. Comparó la caída del año pasado con una “liquidación similar a la del colapso de FTX en 2022” y señaló que el mercado suele tardar unas ocho semanas en recuperarse y estabilizarse. Basándose en patrones históricos, esta evaluación hace que las compras de “dinero inteligente” tras el pánico sean más plausibles. Lee sigue siendo muy optimista respecto a las perspectivas a cinco o diez años vista para las criptomonedas. La estrategia agresiva de staking de BitMine es, en esencia, una apuesta directa a esta narrativa a largo plazo. No solo apuestan a la subida del precio de ETH, sino también al éxito final de Ethereum como infraestructura de finanzas descentralizadas y registro de activos a nivel global. Esta narrativa institucional, respaldada por analistas de primer nivel y respaldada con miles de millones en inversión real, inyecta una confianza poderosa en todo el ecosistema de Ethereum.
Análisis profundo: ¿Qué es el staking de Ethereum?
El staking de Ethereum consiste en que los usuarios depositen cierta cantidad de ETH en la red para participar en el mecanismo de consenso de prueba de participación, mantener la seguridad de la red y obtener recompensas. Tras la transición a la “fusion” (merge), el staking se ha convertido en la piedra angular del funcionamiento de la red. Los participantes pueden operar nodos validadores (o delegar en proveedores de staking) para proponer y validar nuevos bloques, y a cambio reciben ETH recién emitido como recompensa. Es similar a un “depósito que genera intereses”, pero en un entorno descentralizado.
Formas y mecanismos de participación: los usuarios pueden hacer staking directo con 32 ETH para operar un validador independiente, aunque esto requiere conocimientos técnicos y mantenimiento continuo. La opción más común para la mayoría es usar servicios de staking líquidos (como stETH de Lido), productos en exchanges centralizados o proveedores especializados. El ETH en staking queda bloqueado, pero los esquemas líquidos emiten tokens derivados (como stETH) que representan la participación y permiten seguir operando en DeFi, resolviendo así el problema de liquidez. Actualmente, para ser validador se requiere esperar en cola, y también para salir, lo que garantiza la seguridad y estabilidad de la red.
Importancia y riesgos: el staking es fundamental para la seguridad de Ethereum (un atacante necesitaría controlar más del 66% del ETH en staking para atacar la red), controla la inflación del ETH y alinea los intereses de los poseedores con la salud a largo plazo de la red. Los principales riesgos incluyen: riesgos de smart contracts (posibles vulnerabilidades en los contratos de staking), penalizaciones (si un validador actúa mal, puede perder parte de su ETH), riesgos de liquidez (el ETH en staking no puede retirarse de inmediato) y riesgos de precio (la volatilidad del ETH puede superar las ganancias del staking). La entrada masiva de instituciones como BitMine indica que, tras evaluar estos riesgos, consideran que los beneficios superan a los peligros.
Evolución del ecosistema de staking en Ethereum: de experimento comunitario a escenario institucional
La historia del staking en Ethereum refleja su transición de un experimento técnico a una adopción masiva por parte de instituciones, y muestra la madurez del sector. Este proceso puede dividirse en tres fases, siendo la tercera la más decisiva.
Primera fase: lanzamiento de la Beacon Chain y primeros pioneros (diciembre 2020 - septiembre 2022). En diciembre de 2020, se lanzó la Beacon Chain, habilitando el staking, pero los ETH en staking no podían retirarse. Fue una fase de “prueba de fe”, con participación principalmente de entusiastas técnicos, creyentes a largo plazo y aventureros. Se acumuló un grupo inicial de validadores, pero con volumen limitado, principalmente impulsado por la comunidad.
Segunda fase: “fusion” y desbloqueo de liquidez (septiembre 2022 - 2024). En septiembre de 2022, se completó la “fusion” (merge), integrando la Beacon Chain con la red principal, marcando la transición a proof of stake. En 2023, la actualización Shanghai activó la retirada de ETH en staking, eliminando la mayor barrera: el bloqueo indefinido. Los protocolos de staking líquido (como Lido con stETH) crecieron exponencialmente, resolviendo el problema de liquidez y permitiendo que el staking se vuelva más accesible. El volumen total en staking creció rápidamente, desde unos pocos millones hasta decenas de millones de ETH, atrayendo a capital más conservador.
Tercera fase: institucionalización y narrativa de “reducción de oferta” (2025 en adelante). Actualmente estamos en esta etapa, caracterizada por la entrada masiva y sistemática de instituciones como BitMine. El staking ya no es solo una “ahorro” individual, sino una estrategia de gestión de activos. Se observan varias tendencias: 1. Escala masiva: operaciones de miles de ETH, mucho más allá de capacidades individuales. 2. Largo plazo: las instituciones ven el staking como una inversión estratégica, no solo especulativa, en línea con la visión de Tom Lee. 3. Infraestructura especializada: uso de redes de validadores profesionales y conformes, como la “red de validadores de EE. UU.”, diseñadas para instituciones. 4. Impacto en mercado: el volumen de staking influye en la dinámica del mercado, al alargar las colas de validadores y reducir la oferta en circulación, generando un efecto de “contracción silenciosa” en la oferta. El staking en Ethereum ha evolucionado de ser una característica técnica a un factor clave en la determinación de su precio, fundamental para la oferta y demanda del activo.
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Tom Lee bajo BitMine invierte 266 millones de dólares adicionales en staking de Ethereum, ¡superando la barrera de 1 millón de ETH!
Por parte de la reconocida analista de Wall Street Tom Lee, la compañía de activos digitales BitMine Immersion Technologies realizó recientemente una operación masiva de staking en Ethereum, depositando 86,400 ETH en el contrato BatchDeposit de Ethereum, por un valor aproximado de 2.663 mil millones de dólares. Esta acción elevó el total de ETH en staking a 1,080,512, con un valor total de aproximadamente 3,3 mil millones de dólares, demostrando la firme creencia de las instituciones en el valor a largo plazo de Ethereum.
Actualmente, el volumen total de ETH en staking en toda la red representa aproximadamente el 29% de su suministro total, con un tiempo de espera en la cola de validadores superior a 31 días. La continua “bloqueo” de fondos por parte de grandes instituciones está silenciosamente reduciendo la oferta en circulación en el mercado, acumulando energía para futuras volatilidades de precios. Aunque el precio de Ethereum enfrenta resistencia cerca de 3,090 dólares y el mercado de derivados presenta un apalancamiento elevado, las estrategias “estratégicas y a largo plazo” de instituciones como BitMine están construyendo un sólido soporte estructural para el mercado.
La apuesta de 2.66 mil millones de dólares en ETH de BitMine refleja el compromiso a largo plazo de las instituciones
Bajo la aparente calma del mercado de criptomonedas, una aceleración silenciosa y decidida en la “fortificación” de activos liderada por grandes instituciones está en marcha. Recientemente, la plataforma de monitoreo on-chain Arkham detectó una transacción notable: BitMine Immersion Technologies, gestionada por Tom Lee, depositó de una sola vez 86,400 ETH en el contrato de depósitos en masa de Ethereum. Con un precio actual de aproximadamente 3,091 dólares, esta apuesta equivale a unos 2.663 millones de dólares. Esto no es una acción impulsiva de especulación, sino la última fase de una estrategia que ha estado en marcha durante meses. Tras esta operación, el total de ETH en staking reportado por BitMine alcanzó la impresionante cifra de 1,080,512, con un valor cercano a 33 mil millones de dólares, consolidando su posición como uno de los principales actores en el campo del staking de criptomonedas.
Al analizar la trayectoria de staking de BitMine, se puede detectar un camino claro y prudente. La “posesión” de ETH por parte de la compañía no comenzó ayer. Según el analista on-chain Lookonchain, BitMine inició su plan de staking el 26 de diciembre del año pasado, transfiriendo aproximadamente 74,880 ETH (valorados en unos 2.19 mil millones de dólares en ese momento) al contrato de staking. Días después, la compañía agregó otros 82,560 ETH. Con esta última operación de gran volumen, en menos de un mes, la cantidad total de ETH en staking por parte de BitMine superó el millón. Este ritmo de operaciones, en varias fases, refleja una estrategia cuidadosamente planificada: no se trata de operaciones a corto plazo, sino de una posición “estratégica y a largo plazo” basada en la convicción de mantener los ETH durante mucho tiempo. Como afirmó Tom Lee, BitMine continúa siendo el mayor comprador de “nuevos fondos” en Ethereum a nivel global.
Este conjunto de acciones se enmarca en un contexto macro de auge y congestión en el ecosistema de staking de Ethereum. La entrada masiva de fondos de instituciones como BitMine ha agravado la congestión en la cola de validadores. Actualmente, hay aproximadamente 1,815,000 ETH en la cola de validadores pendientes de activación, y los nuevos validadores deben esperar más de 31 días para participar en la red y obtener recompensas. Por otro lado, la cantidad de ETH en la cola de salida es relativamente menor, ligeramente superior a 192,000 ETH. Esta dinámica de “entrada masiva y salida limitada” funciona como una especie de “bomba de liquidez”, que continuamente transforma ETH en circulación en activos “productivos” en estado de bloqueo. Para el mercado, esto significa que una parte del potencial de presión vendedora se ha eliminado de forma permanente o a largo plazo, y la oferta en circulación se está comprimiendo silenciosa pero firmemente.
Datos clave sobre la posición y staking de Ethereum de BitMine
Acción actual: depósito único de 86,400 ETH, valorado en aproximadamente 2.663 mil millones de dólares.
Total en staking: total acumulado de 1,080,512 ETH, con un valor de aproximadamente 33 mil millones de dólares.
Tamaño total de la posición: según datos de Arkham, la cartera de BitMine posee aproximadamente 2,738 millones de ETH, con un valor de unos 8,46 mil millones de dólares (incluyendo ETH en staking y no en staking).
Proporción de participación: su ETH representa aproximadamente el 2,27% del suministro en circulación de Ethereum (que es de unos 120,7 millones), acercándose a la mitad de su objetivo de “alquimia del 5%”.
Contexto de la red: el total en staking en Ethereum alcanza los 35,5 millones de ETH, aproximadamente el 29% del suministro total, con una tasa de rendimiento anualizada de aproximadamente el 2,54%.
La clave en 3,090 dólares: ruptura técnica, apalancamiento alto y zonas de liquidez
Mientras las ballenas se posicionan en las profundidades del mar, las mareas en la superficie también merecen atención. El precio de Ethereum, en medio de la confianza mostrada por instituciones como BitMine, se encuentra en un punto técnico y psicológico crucial. Desde el punto de vista técnico, Ethereum ha mostrado señales positivas. Ha logrado romper el canal descendente formado desde septiembre del año pasado, rompiendo con la estructura bajista previa. El rebote desde 2,767 dólares ha establecido un mínimo más alto, y la recuperación del nivel clave en 3,090 dólares confirma una estabilización inicial en la estructura del mercado. Sin embargo, el camino hacia arriba no es sencillo: en niveles por debajo de 3,307 dólares, persiste una presión vendedora, y la próxima resistencia importante se sitúa en 3,909 dólares. El índice de fuerza relativa (RSI) se encuentra cerca de 51, lo que indica que el momentum del mercado ha salido de la zona bajista previa y los compradores están recuperando control, aunque la aceleración del movimiento aún no es clara.
Pero un riesgo que no se puede ignorar está en el mercado de derivados, donde la acumulación rápida de fondos es evidente. Los datos muestran que la tasa de financiación de los contratos perpetuos de Ethereum ha subido un 66,12% en las últimas semanas, alcanzando un nivel alto de 0,01275. Esto indica que los traders en largos están pagando primas elevadas para mantener sus posiciones, y el sentimiento alcista en el mercado apalancado es bastante agresivo. Sin embargo, lo curioso es que el precio no ha subido en línea con el aumento del apalancamiento. Ethereum está “fijado” cerca de 3,090 dólares, formando una notable “discrepancia entre apalancamiento y precio”. Desde la experiencia histórica, esta divergencia suele preceder a una mayor volatilidad. El mercado se encuentra en un punto delicado: o el precio rompe al alza, recompensando a los largos apalancados; o continúa en consolidación, forzando a algunos de estos a cerrar posiciones por la presión del coste del capital, lo que podría desencadenar caídas en estampida.
La lucha entre compradores y vendedores se refleja también en los datos de liquidaciones. Aunque la volatilidad de precios es limitada, las posiciones cortas están soportando mayor presión. Recientemente, las liquidaciones de ETH en corto alcanzaron los 564,78 mil dólares, mientras que las liquidaciones en largo fueron solo de 241,53 mil dólares. Esta tendencia, en la que las pérdidas en cortos son mayores, sugiere que cada intento de bajada es rápidamente contrarrestado por compras, fortaleciendo el soporte en los niveles bajos. Además, el mapa de liquidez muestra las “zonas de atracción” a corto plazo. En los principales exchanges centralizados, las agrupaciones de liquidaciones se concentran en los niveles de 3,050 a 3,100 dólares y en 3,150 a 3,200 dólares. Estas zonas actúan como imanes, atrayendo el precio en periodos de baja volatilidad. Y si el precio logra superar los 3,225 dólares, la resistencia superior se reducirá notablemente. Por lo tanto, en el corto plazo, el comportamiento del precio de Ethereum estará más definido por estas “zonas magnéticas” de liquidez que por las tendencias generales.
“Contracción silenciosa”: cómo el gran staking está redefiniendo los fundamentos de oferta y demanda de Ethereum
La enorme operación de staking de BitMine, liderada por Tom Lee, tiene un impacto que va mucho más allá de demostrar confianza. Es un reflejo de un nuevo paradigma económico en Ethereum tras su transición de “prueba de trabajo” a “prueba de participación”. En este nuevo paradigma, el “staking” ya no es solo una acción técnica para mantener la seguridad de la red, sino una poderosa herramienta macroeconómica que silenciosamente está reconfigurando los fundamentos de oferta y demanda del activo. Cada operación masiva como la de BitMine equivale a extraer permanentemente una parte del “pool” de liquidez del mercado abierto y transferirla a un “depósito de ahorro” a largo plazo y de baja rotación. Este cambio reduce directamente la presión vendedora inmediata y prepara el terreno para una posible “reducción de oferta” en el futuro.
Este efecto de “contracción silenciosa” puede entenderse desde varias dimensiones. Primero, la reducción en la circulación. Los ETH en staking están bloqueados en contratos y, al menos bajo el mecanismo actual, no pueden ser vendidos de inmediato. Solo BitMine ha bloqueado más de un millón de ETH, lo que equivale a retirar del mercado activos negociables por valor de 33 mil millones de dólares. Segundo, la reconfiguración del costo de oportunidad. Para las instituciones y particulares que participan en staking, ya no basta con comprar barato y vender caro: pueden obtener retornos estables (actualmente con un rendimiento anual del 2,54%) y, así, fomentar la paciencia en lugar de la especulación a corto plazo. Esto promueve una actitud de “mantener” en lugar de “vender en pánico”, reduciendo la rotación general del mercado y las fuentes de volatilidad. Finalmente, el “colchón” en la cola de validadores. Aunque algunos quieran salir, deben esperar varias semanas en fila. Este largo período de salida proporciona un valioso tiempo de amortiguación para que el mercado gestione grandes redenciones, evitando impactos extremos por ventas masivas en corto plazo.
El CEO del departamento de DeFi de Layer 1, Monad, Abdul Rehman, señaló que este fenómeno podría desencadenar un “momento singular”. En redes sociales, mencionó que en junio pasado, cuando la cola de entrada y la de salida de Ethereum se invirtieron (es decir, la de salida fue más larga), el precio de ETH experimentó un rápido aumento. Predice que 2026 “será un gran espectáculo”. La lógica es que, cuando la entrada neta de ETH en staking (con una cola de entrada mucho mayor que la de salida) continúe, y si la demanda del mercado se enciende por algún catalizador (como flujos de fondos ETF, mejora macroeconómica o actualizaciones importantes), la oferta de ETH en circulación disponible para comprar se volverá extremadamente escasa, lo que podría disparar un aumento no lineal en el precio. La acumulación continua de ETH por parte de BitMine acelera precisamente este proceso.
La visión de Tom Lee sobre un mercado de 2 millones de dólares por ETH: ¿por qué afirma que Ethereum llegará a esa cifra?
Detrás de las acciones institucionales, hay una narrativa sólida. Tom Lee, uno de los primeros y más firmes defensores de las criptomonedas en Wall Street, no hace predicciones vacías sobre Ethereum. En una declaración reciente, predijo que Ethereum podría alcanzar entre 7,000 y 9,000 dólares a principios de 2026, y eventualmente llegar a 20,000 dólares. El motor principal de esta “visión de mercado de billones de dólares” es su énfasis en la “tokenización de activos”.
Para Lee, el futuro de Ethereum va mucho más allá de ser solo una criptomoneda: será la capa de liquidación de la Internet de valor global. Los activos del mundo real (RWA) por valor de billones de dólares, como bonos del Estado, bienes raíces, capital privado y arte, podrán digitalizarse y fraccionarse mediante blockchain. Gracias a su ecosistema de desarrolladores, seguridad y aceptación institucional, Ethereum será probablemente el escenario principal de esta migración histórica. Cuando los activos globales comiencen a “subir a la cadena”, la demanda de ETH como combustible y activo de valor será astronómica. Lee llama a este proceso “la alquimia”, y la acumulación constante de ETH por parte de BitMine es una apuesta para liderar esa “alquimia”.
Además, Lee tiene una comprensión profunda de los ciclos del mercado. Comparó la caída del año pasado con una “liquidación similar a la del colapso de FTX en 2022” y señaló que el mercado suele tardar unas ocho semanas en recuperarse y estabilizarse. Basándose en patrones históricos, esta evaluación hace que las compras de “dinero inteligente” tras el pánico sean más plausibles. Lee sigue siendo muy optimista respecto a las perspectivas a cinco o diez años vista para las criptomonedas. La estrategia agresiva de staking de BitMine es, en esencia, una apuesta directa a esta narrativa a largo plazo. No solo apuestan a la subida del precio de ETH, sino también al éxito final de Ethereum como infraestructura de finanzas descentralizadas y registro de activos a nivel global. Esta narrativa institucional, respaldada por analistas de primer nivel y respaldada con miles de millones en inversión real, inyecta una confianza poderosa en todo el ecosistema de Ethereum.
Análisis profundo: ¿Qué es el staking de Ethereum?
El staking de Ethereum consiste en que los usuarios depositen cierta cantidad de ETH en la red para participar en el mecanismo de consenso de prueba de participación, mantener la seguridad de la red y obtener recompensas. Tras la transición a la “fusion” (merge), el staking se ha convertido en la piedra angular del funcionamiento de la red. Los participantes pueden operar nodos validadores (o delegar en proveedores de staking) para proponer y validar nuevos bloques, y a cambio reciben ETH recién emitido como recompensa. Es similar a un “depósito que genera intereses”, pero en un entorno descentralizado.
Formas y mecanismos de participación: los usuarios pueden hacer staking directo con 32 ETH para operar un validador independiente, aunque esto requiere conocimientos técnicos y mantenimiento continuo. La opción más común para la mayoría es usar servicios de staking líquidos (como stETH de Lido), productos en exchanges centralizados o proveedores especializados. El ETH en staking queda bloqueado, pero los esquemas líquidos emiten tokens derivados (como stETH) que representan la participación y permiten seguir operando en DeFi, resolviendo así el problema de liquidez. Actualmente, para ser validador se requiere esperar en cola, y también para salir, lo que garantiza la seguridad y estabilidad de la red.
Importancia y riesgos: el staking es fundamental para la seguridad de Ethereum (un atacante necesitaría controlar más del 66% del ETH en staking para atacar la red), controla la inflación del ETH y alinea los intereses de los poseedores con la salud a largo plazo de la red. Los principales riesgos incluyen: riesgos de smart contracts (posibles vulnerabilidades en los contratos de staking), penalizaciones (si un validador actúa mal, puede perder parte de su ETH), riesgos de liquidez (el ETH en staking no puede retirarse de inmediato) y riesgos de precio (la volatilidad del ETH puede superar las ganancias del staking). La entrada masiva de instituciones como BitMine indica que, tras evaluar estos riesgos, consideran que los beneficios superan a los peligros.
Evolución del ecosistema de staking en Ethereum: de experimento comunitario a escenario institucional
La historia del staking en Ethereum refleja su transición de un experimento técnico a una adopción masiva por parte de instituciones, y muestra la madurez del sector. Este proceso puede dividirse en tres fases, siendo la tercera la más decisiva.
Primera fase: lanzamiento de la Beacon Chain y primeros pioneros (diciembre 2020 - septiembre 2022). En diciembre de 2020, se lanzó la Beacon Chain, habilitando el staking, pero los ETH en staking no podían retirarse. Fue una fase de “prueba de fe”, con participación principalmente de entusiastas técnicos, creyentes a largo plazo y aventureros. Se acumuló un grupo inicial de validadores, pero con volumen limitado, principalmente impulsado por la comunidad.
Segunda fase: “fusion” y desbloqueo de liquidez (septiembre 2022 - 2024). En septiembre de 2022, se completó la “fusion” (merge), integrando la Beacon Chain con la red principal, marcando la transición a proof of stake. En 2023, la actualización Shanghai activó la retirada de ETH en staking, eliminando la mayor barrera: el bloqueo indefinido. Los protocolos de staking líquido (como Lido con stETH) crecieron exponencialmente, resolviendo el problema de liquidez y permitiendo que el staking se vuelva más accesible. El volumen total en staking creció rápidamente, desde unos pocos millones hasta decenas de millones de ETH, atrayendo a capital más conservador.
Tercera fase: institucionalización y narrativa de “reducción de oferta” (2025 en adelante). Actualmente estamos en esta etapa, caracterizada por la entrada masiva y sistemática de instituciones como BitMine. El staking ya no es solo una “ahorro” individual, sino una estrategia de gestión de activos. Se observan varias tendencias: 1. Escala masiva: operaciones de miles de ETH, mucho más allá de capacidades individuales. 2. Largo plazo: las instituciones ven el staking como una inversión estratégica, no solo especulativa, en línea con la visión de Tom Lee. 3. Infraestructura especializada: uso de redes de validadores profesionales y conformes, como la “red de validadores de EE. UU.”, diseñadas para instituciones. 4. Impacto en mercado: el volumen de staking influye en la dinámica del mercado, al alargar las colas de validadores y reducir la oferta en circulación, generando un efecto de “contracción silenciosa” en la oferta. El staking en Ethereum ha evolucionado de ser una característica técnica a un factor clave en la determinación de su precio, fundamental para la oferta y demanda del activo.