Con la emisión de nuevas generaciones de criptomonedas como Monad, MMT, MegaETH y otras, una gran cantidad de inversores minoristas que participan en lanzamientos públicos enfrentan un problema común: ¿cómo asegurar las ganancias en papel de alto valor?
La estrategia de cobertura habitual consiste en obtener la posición en el mercado spot y abrir una posición en contratos equivalente en el mercado de derivados para bloquear las ganancias. Sin embargo, esta estrategia suele convertirse en una “trampa” para los inversores minoristas en nuevas monedas. Debido a la baja liquidez de los contratos de nuevas monedas y a la presencia de una gran cantidad de capital bloqueado pendiente de desbloqueo, las “personas con intención” pueden aprovechar el apalancamiento alto, las altas tarifas de financiación y la manipulación precisa para forzar el cierre de las posiciones cortas de los minoristas, haciendo que sus beneficios desaparezcan. Para los minoristas sin capacidad de negociación o canales OTC, esto representa un juego casi sin salida.
Frente a los ataques de los grandes manipuladores, los inversores minoristas deben abandonar las coberturas tradicionales al 100% y adoptar estrategias de defensa diversificadas y con apalancamiento bajo: (desde el pensamiento de gestión de beneficios hasta la gestión de riesgos)
Cobertura cruzada entre exchanges: abrir una posición en corto en un exchange con buena liquidez (como la posición principal de bloqueo), y simultáneamente abrir una posición en largo en otro exchange con menor liquidez (como colchón para evitar liquidaciones). Esta “cobertura entre mercados” reduce significativamente los costos y dificultades para los manipuladores, además de aprovechar las diferencias en las tarifas de financiación entre exchanges para realizar arbitraje.
En entornos de alta volatilidad de nuevas monedas, cualquier estrategia con apalancamiento conlleva riesgos. La victoria final de los minoristas radica en adoptar múltiples medidas de defensa, transformando el riesgo de liquidación de un “evento seguro” a un “evento de coste”, hasta salir del mercado de manera segura.
En escenarios reales de lanzamiento, los minoristas enfrentan principalmente dos tipos de dilemas de “oportunidad”:
Un dato histórico interesante: ya en octubre de 2023, Binance lanzó un producto similar de mercado pre-spot para cobertura en el mercado spot, pero posiblemente por requerimientos del launchpool o por datos poco favorables, fue suspendido (en ese momento, el primer ejemplo fue Scroll). Este producto podía resolver muy bien el problema de la cobertura previa al mercado, una lástima que no se haya mantenido.
Por ello, en este mercado surge la estrategia de cobertura con futuros: los traders anticipan que recibirán el activo spot, y abren una posición en corto en el mercado de derivados a un precio superior al esperado para bloquear beneficios.
Recuerda: el objetivo de la cobertura es asegurar las ganancias, pero lo clave es gestionar el riesgo; cuando sea necesario, se debe sacrificar parte de las ganancias para garantizar la seguridad de la posición.
Por ejemplo, si el precio de tu ICO fue 0.1 y ahora en el mercado de derivados está en 1, es decir, 10 veces mayor, la relación costo-beneficio de abrir un corto “arriesgado” es bastante favorable, ya que primero bloqueas una rentabilidad de 9x y además el costo para que los manipuladores empujen aún más hacia arriba es alto.
Pero en la práctica, muchos abren cortos sin considerar el precio de entrada, solo por cobertura (suponiendo un beneficio esperado del 20%, lo cual en realidad no siempre es necesario).
Llenar de capital un token con FDV de 1 a 1.5 mil millones es mucho más difícil que hacerlo en uno con FDV de 500 millones a 1 mil millones, aunque en valor absoluto ambos representan un aumento de 500 millones.
Y aquí surge la pregunta: dado que la liquidez del mercado actual es baja, ¿qué hacer si incluso con un corto aún podemos ser atacados?
Dejando de lado cálculos complicados de beta y alpha del activo, y la correlación con otras monedas principales, propongo una estrategia relativamente sencilla de “cobertura tras cobertura” (¿cobertura en cadena?).
Resumiendo, consiste en añadir una cobertura adicional a la posición de cobertura: al abrir un corto para cobertura, también abrir un largo como protección contra posibles liquidaciones forzadas del corto principal. Sacrificando cierta rentabilidad a cambio de mayor seguridad.
Atención: esto no resuelve el problema de la liquidación al 100%, pero reduce el riesgo de ser atacado por manipuladores en exchanges específicos y también permite aprovechar las tarifas de financiación para arbitraje (siempre que se configuren bien los niveles de stop-loss y take-profit, y que el precio de entrada sea rentable; además, la cobertura debe entenderse como una estrategia, no como una creencia absoluta, y no hay que seguirla ciegamente).
¿Dónde abrir el corto? ¿Y el largo?
En exchanges con buena liquidez y mecanismos pre-mercado más estables, abrir cortos, ya que su profundidad requiere que los manipuladores inviertan más dinero para impulsar una caída fuerte. Esto aumenta significativamente el costo de la manipulación y sirve como principal bloqueo de beneficios.
En exchanges con menor liquidez y alta volatilidad, abrir largos para cubrir la posición en corto A. Si A sube violentamente, los largos en B también subirán, compensando las pérdidas en A. Los exchanges con menor liquidez son más propensos a movimientos bruscos. Si los precios en A y B se sincronizan, los longs en B se beneficiarán rápidamente, compensando cualquier posible pérdida en los shorts en A.
Supongamos 10,000 en spot de ABC. Y que ABC vale $1.
Escenario A: subida abrupta de precios (manipulación de mercado)
Escenario B: caída abrupta de precios (presión vendedora)
Dado que la exposición en corto en A es de $10,000 y en largo en B es de $3,300, en una caída del mercado, la ganancia en A será mayor que la pérdida en B, logrando un beneficio neto. La caída del activo se compensa con la ganancia del corto. (Este método requiere que la rentabilidad de la cobertura sea suficientemente alta para que funcione).
La clave de esta estrategia es: colocar la posición más peligrosa (el largo) en un exchange con menor liquidez, y la posición que más se necesita proteger (el corto) en un exchange más seguro.
Si un manipulador quiere forzar la liquidación del corto en A, debe:
Esto eleva de forma geométrica las dificultades y costos de la manipulación, haciendo que la operación de los manipuladores sea poco rentable.
Utilizando la estructura del mercado (diferencias de liquidez) para construir una defensa, y aprovechando las diferencias en las tarifas de financiación para generar beneficios adicionales (si se configura correctamente el stop-loss y take-profit).
Por último, algunas conclusiones serias y sin tonterías: