La oferta circulante de Ethereum continúa expandiéndose de manera constante desde la actualización histórica de la fusión en 2022. Según los datos más recientes, en febrero de 2026, la cantidad en circulación alcanza aproximadamente 120,7 millones de ETH, lo que representa un aumento de más de 950,000 ETH en comparación con justo después de la fusión. Esta cifra sugiere que la red de Ethereum, que en su momento estuvo dominada por narrativas deflacionarias, está entrando en una nueva fase en términos de suministro.
Construcción de una base deflacionaria tras la fusión de 2022
La transición de Ethereum de prueba de trabajo a prueba de participación supuso un cambio radical en la emisión de tokens. La eliminación del mecanismo de minería, que consume mucha energía, y la implementación de un sistema de validación basado en staking permitieron reducir significativamente la emisión de ETH nuevo.
Especialmente en ese período, la incorporación del mecanismo de quema de tarifas de transacción mediante EIP-1559 provocó que la red experimentara frecuentemente condiciones deflacionarias. Hubo momentos en los que la cantidad de tarifas quemadas superó la emisión de nuevos ETH, incluso llegando a reducir la oferta total. Esta tendencia deflacionaria se convirtió en un símbolo de la preservación del valor a largo plazo de Ethereum para muchos inversores.
Regreso a la inflación: la dinámica del suministro en la práctica
No obstante, en los últimos meses, las estadísticas muestran un cambio claro. La emisión de ETH nuevo ha comenzado a superar la cantidad quemada en tarifas, llevando a la red a una tendencia inflacionaria. La tasa de inflación anual se sitúa actualmente en aproximadamente 0.23%, un nivel bajo en comparación con el pasado, pero que indica un cambio evidente respecto a las expectativas deflacionarias.
Este cambio no significa que la red esté en declive, sino que resalta que el mecanismo de suministro de Ethereum no es fijo, sino un sistema dinámico que responde a las condiciones de uso. Durante períodos de alta demanda y tarifas elevadas, la quema supera la emisión, generando una tendencia deflacionaria. En mercados más tranquilos, con menor uso, la oferta crece lentamente. Este ciclo demuestra que Ethereum funciona como un sistema monetario verdaderamente “impulsado por el uso”.
Implicaciones para los participantes del mercado
El cambio de expectativas deflacionarias a una tendencia inflacionaria puede influir en la valoración de Ethereum por parte de los inversores. En particular, para quienes participan en staking, la inflación puede afectar el valor real de los rendimientos obtenidos.
Por otro lado, considerando la evolución de la red, la adopción de soluciones de escalabilidad Layer 2 podría reducir gradualmente la actividad en la cadena principal. Esto podría disminuir la quema de tarifas y, en consecuencia, aumentar la presión inflacionaria.
En conclusión, se espera que la trayectoria de suministro de Ethereum siga fluctuando entre fases deflacionarias e inflacionarias, influenciada por los ciclos del mercado y los avances tecnológicos. La naturaleza de Ethereum como un sistema de suministro que responde a la actividad de la red, en lugar de tener un suministro fijo, será clave para la formación de precios y la valoración del mercado en el futuro.
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
La oferta de Ethereum pasa de ser deflacionaria a un punto de inflexión: la visión completa de la dinámica de la oferta dos años después de la fusión
La oferta circulante de Ethereum continúa expandiéndose de manera constante desde la actualización histórica de la fusión en 2022. Según los datos más recientes, en febrero de 2026, la cantidad en circulación alcanza aproximadamente 120,7 millones de ETH, lo que representa un aumento de más de 950,000 ETH en comparación con justo después de la fusión. Esta cifra sugiere que la red de Ethereum, que en su momento estuvo dominada por narrativas deflacionarias, está entrando en una nueva fase en términos de suministro.
Construcción de una base deflacionaria tras la fusión de 2022
La transición de Ethereum de prueba de trabajo a prueba de participación supuso un cambio radical en la emisión de tokens. La eliminación del mecanismo de minería, que consume mucha energía, y la implementación de un sistema de validación basado en staking permitieron reducir significativamente la emisión de ETH nuevo.
Especialmente en ese período, la incorporación del mecanismo de quema de tarifas de transacción mediante EIP-1559 provocó que la red experimentara frecuentemente condiciones deflacionarias. Hubo momentos en los que la cantidad de tarifas quemadas superó la emisión de nuevos ETH, incluso llegando a reducir la oferta total. Esta tendencia deflacionaria se convirtió en un símbolo de la preservación del valor a largo plazo de Ethereum para muchos inversores.
Regreso a la inflación: la dinámica del suministro en la práctica
No obstante, en los últimos meses, las estadísticas muestran un cambio claro. La emisión de ETH nuevo ha comenzado a superar la cantidad quemada en tarifas, llevando a la red a una tendencia inflacionaria. La tasa de inflación anual se sitúa actualmente en aproximadamente 0.23%, un nivel bajo en comparación con el pasado, pero que indica un cambio evidente respecto a las expectativas deflacionarias.
Este cambio no significa que la red esté en declive, sino que resalta que el mecanismo de suministro de Ethereum no es fijo, sino un sistema dinámico que responde a las condiciones de uso. Durante períodos de alta demanda y tarifas elevadas, la quema supera la emisión, generando una tendencia deflacionaria. En mercados más tranquilos, con menor uso, la oferta crece lentamente. Este ciclo demuestra que Ethereum funciona como un sistema monetario verdaderamente “impulsado por el uso”.
Implicaciones para los participantes del mercado
El cambio de expectativas deflacionarias a una tendencia inflacionaria puede influir en la valoración de Ethereum por parte de los inversores. En particular, para quienes participan en staking, la inflación puede afectar el valor real de los rendimientos obtenidos.
Por otro lado, considerando la evolución de la red, la adopción de soluciones de escalabilidad Layer 2 podría reducir gradualmente la actividad en la cadena principal. Esto podría disminuir la quema de tarifas y, en consecuencia, aumentar la presión inflacionaria.
En conclusión, se espera que la trayectoria de suministro de Ethereum siga fluctuando entre fases deflacionarias e inflacionarias, influenciada por los ciclos del mercado y los avances tecnológicos. La naturaleza de Ethereum como un sistema de suministro que responde a la actividad de la red, en lugar de tener un suministro fijo, será clave para la formación de precios y la valoración del mercado en el futuro.