La banca de riqueza con casi 2 billones de dólares en activos anunció que lanzará servicios de préstamos respaldados por Bitcoin para clientes institucionales y de gestión de patrimonio. Los clientes podrán pignorar Bitcoin o ETFs de Bitcoin en efectivo aprobados como garantía para obtener liquidez, sin necesidad de vender sus activos. Esta medida marca un cambio significativo en la percepción de las instituciones financieras tradicionales hacia los activos digitales, en línea con la tendencia de un entorno regulatorio estadounidense cada vez más claro para 2025, lo que podría impulsar a otros grandes bancos a seguir el ejemplo.
¿Por qué WFC eligió este momento para entrar?
Uno de los mayores bancos de Estados Unidos lanza préstamos respaldados por Bitcoin en 2025, y el momento no es casualidad. Hay tres impulsores clave detrás de esto: claridad regulatoria, demanda de clientes y presión competitiva. En primer lugar, los avances legislativos en 2025 ayudan a definir claramente los estándares de custodia, cumplimiento y gestión de riesgos de los activos digitales. Estos cambios reducen la incertidumbre para los bancos, permitiéndoles lanzar productos relacionados con criptomonedas sin asumir riesgos legales no estructurados.
En segundo lugar, la demanda de servicios financieros relacionados con criptomonedas por parte de individuos de alto patrimonio y fondos institucionales ha crecido rápidamente. Según estimaciones del sector, las instituciones y particulares con grandes tenencias de Bitcoin enfrentan frecuentemente dificultades de liquidez: no quieren vender Bitcoin y perder potenciales ganancias, pero necesitan efectivo para otras inversiones o operaciones. Los préstamos respaldados por Bitcoin de WFC están diseñados precisamente para abordar esta problemática.
En tercer lugar, la presión competitiva obliga a los bancos tradicionales a actuar. En los últimos años, empresas de servicios financieros centradas en criptomonedas como BlockFi, Celsius (que posteriormente quebró) y Ledn han ofrecido servicios similares durante años. Aunque estas plataformas sufrieron golpes durante el criptoinvierno de 2022, demostraron que existe una demanda real en el mercado. Ahora, con un entorno regulatorio más favorable y una recuperación del mercado, si los bancos tradicionales no entran, podrían perder clientes de alto valor.
Es importante destacar que WFC ha sido bastante conservador respecto a las criptomonedas en el pasado. En 2018, prohibió a sus clientes usar tarjetas de crédito para comprar criptomonedas. La introducción de préstamos respaldados por Bitcoin representa un cambio radical en su evaluación de riesgos y en su estrategia. Este cambio refleja no solo la madurez del mercado de Bitcoin, sino también que las instituciones financieras tradicionales ya no pueden ignorar la existencia de los activos digitales.
¿Cómo funciona el préstamo respaldado por Bitcoin?
Este esquema permite a los clientes obtener liquidez sin vender sus Bitcoin, consolidando así el papel de Bitcoin como reserva de valor en las finanzas modernas. Al integrar Bitcoin en posesión directa y ETFs, WFC amplía sus canales de captación de clientes y asegura que sus productos cumplan con el marco financiero existente.
La tasa de colateralización es un detalle técnico clave. En los préstamos hipotecarios tradicionales, la tasa de colateral puede alcanzar entre 80-90%, es decir, por un préstamo de 100,000 USD, se requiere una propiedad valorada en 110-125 mil USD. Sin embargo, la alta volatilidad de Bitcoin implica que los bancos deben establecer tasas de colateralización más conservadoras. Si WFC establece un 40% de colateralización, el prestatario debe pignorar Bitcoin por valor de 250,000 USD para obtener un préstamo de 100,000 USD. Este enfoque conservador busca evitar que las fluctuaciones de precio provoquen insuficiencia de garantía.
El mecanismo de liquidación también es crucial. Supongamos que un prestatario pignora Bitcoin por 100,000 USD y obtiene un préstamo de 40,000 USD. Si el precio de Bitcoin cae un 30%, el valor de la garantía se reduce a 70,000 USD, y la tasa de colateralización sube al 57%, alcanzando el umbral de alerta. En ese momento, el prestatario debe aportar más Bitcoin o efectivo en un plazo determinado, o el banco venderá parte de los Bitcoin para restaurar una tasa de colateralización segura. Este mecanismo es similar a la negociación de margen tradicional, pero con riesgos mayores en un mercado de criptomonedas más volátil.
Elementos clave de operación
Garantía calificada: Bitcoin en posesión directa o ETFs de Bitcoin en efectivo aprobados (como iShares IBIT, Fidelity FBTC)
Clientes objetivo: inversores institucionales y clientes de gestión de patrimonio, no minoristas
Tasa de colateralización: evaluada según volatilidad, probablemente inferior a activos tradicionales (posiblemente entre 30-50%)
Seguridad de custodia: uso de servicios de custodia de terceros regulados o sistemas de custodia propios del banco
Mecanismo de liquidación: cuando el precio de Bitcoin cae y activa la línea de alerta de colateralización, el prestatario debe aportar más garantía o se realiza una liquidación parcial
El efecto dominó en Wall Street ya ha comenzado
La decisión de WFC indica que confían en que Bitcoin ha alcanzado suficiente madurez para operar en un entorno de préstamos con gestión de riesgos. Este desarrollo acerca a Bitcoin a la función financiera que antes solo tenían activos como bienes raíces, acciones y bonos. Más importante aún, abre la puerta a que otros bancos sigan el ejemplo, acelerando la competencia e innovación en el sector de servicios financieros de criptomonedas.
Según fuentes del sector, grandes instituciones como JPMorgan, Bank of America y Citigroup ya están evaluando productos similares internamente. La ventaja de ser pionero de WFC podría obligar a estos competidores a acelerar el lanzamiento de sus propios préstamos respaldados por Bitcoin. Esta competencia traerá dos resultados: primero, condiciones de servicio más favorables para los prestatarios, incluyendo tasas de colateralización más altas y menores intereses. Segundo, una mayor variedad de productos, posiblemente incluyendo préstamos respaldados por Ethereum, líneas de crédito en stablecoins, etc.
Para los poseedores de Bitcoin, esto significa que sus activos finalmente podrán apalancarse en el sistema financiero tradicional. Antes, los inversores en Bitcoin que buscaban liquidez solo podían vender o usar plataformas de criptomonedas de alto riesgo. Ahora, podrán, como los inversores en bienes raíces, mantener la propiedad y obtener fondos. Esta mejora en la utilidad financiera atraerá a más inversores institucionales a asignar Bitcoin, ya que los activos dejan de ser “dinero muerto”.
Líneas rojas regulatorias y equilibrio en gestión de riesgos
Aunque la reacción del mercado muestra entusiasmo, persisten dudas, especialmente en cuanto a elegibilidad, tasas de colateralización y restricciones de acceso. WFC ha limitado claramente sus servicios a clientes institucionales y de gestión de patrimonio, por lo que los inversores minoristas no podrán acceder a esta oferta por ahora. Esta restricción responde tanto a consideraciones de gestión de riesgos como a la cautela de los reguladores.
Las autoridades regulatorias temen principalmente el riesgo sistémico. Si muchos bancos ofrecen simultáneamente préstamos respaldados por Bitcoin, una caída abrupta en el precio podría desencadenar liquidaciones en cadena, afectando la solvencia bancaria. La lección de la crisis financiera de 2008 muestra que cuando las innovaciones financieras avanzan demasiado rápido sin un control adecuado, las consecuencias pueden ser catastróficas. Por ello, aunque WFC tenga autorización para lanzar estos productos, se espera que los reguladores monitoreen de cerca su escala y exposición al riesgo.
Además, la seguridad en la custodia de Bitcoin es un desafío importante. Los bancos tradicionales tienen experiencia en custodiar oro físico, acciones y certificados, pero las criptomonedas digitales presentan riesgos nuevos. La pérdida de claves privadas, ataques de hackers o fraudes internos pueden resultar en la pérdida definitiva de las garantías. WFC debe invertir en sistemas de almacenamiento en frío a nivel empresarial, mecanismos de firma múltiple y coberturas de seguro, cuyos costos eventualmente se reflejarán en las tasas de los préstamos.
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
¡El gigante bancario de 2 billones de dólares entra en acción! Wells Fargo acepta Bitcoin como garantía y sorprende al mercado
La banca de riqueza con casi 2 billones de dólares en activos anunció que lanzará servicios de préstamos respaldados por Bitcoin para clientes institucionales y de gestión de patrimonio. Los clientes podrán pignorar Bitcoin o ETFs de Bitcoin en efectivo aprobados como garantía para obtener liquidez, sin necesidad de vender sus activos. Esta medida marca un cambio significativo en la percepción de las instituciones financieras tradicionales hacia los activos digitales, en línea con la tendencia de un entorno regulatorio estadounidense cada vez más claro para 2025, lo que podría impulsar a otros grandes bancos a seguir el ejemplo.
¿Por qué WFC eligió este momento para entrar?
Uno de los mayores bancos de Estados Unidos lanza préstamos respaldados por Bitcoin en 2025, y el momento no es casualidad. Hay tres impulsores clave detrás de esto: claridad regulatoria, demanda de clientes y presión competitiva. En primer lugar, los avances legislativos en 2025 ayudan a definir claramente los estándares de custodia, cumplimiento y gestión de riesgos de los activos digitales. Estos cambios reducen la incertidumbre para los bancos, permitiéndoles lanzar productos relacionados con criptomonedas sin asumir riesgos legales no estructurados.
En segundo lugar, la demanda de servicios financieros relacionados con criptomonedas por parte de individuos de alto patrimonio y fondos institucionales ha crecido rápidamente. Según estimaciones del sector, las instituciones y particulares con grandes tenencias de Bitcoin enfrentan frecuentemente dificultades de liquidez: no quieren vender Bitcoin y perder potenciales ganancias, pero necesitan efectivo para otras inversiones o operaciones. Los préstamos respaldados por Bitcoin de WFC están diseñados precisamente para abordar esta problemática.
En tercer lugar, la presión competitiva obliga a los bancos tradicionales a actuar. En los últimos años, empresas de servicios financieros centradas en criptomonedas como BlockFi, Celsius (que posteriormente quebró) y Ledn han ofrecido servicios similares durante años. Aunque estas plataformas sufrieron golpes durante el criptoinvierno de 2022, demostraron que existe una demanda real en el mercado. Ahora, con un entorno regulatorio más favorable y una recuperación del mercado, si los bancos tradicionales no entran, podrían perder clientes de alto valor.
Es importante destacar que WFC ha sido bastante conservador respecto a las criptomonedas en el pasado. En 2018, prohibió a sus clientes usar tarjetas de crédito para comprar criptomonedas. La introducción de préstamos respaldados por Bitcoin representa un cambio radical en su evaluación de riesgos y en su estrategia. Este cambio refleja no solo la madurez del mercado de Bitcoin, sino también que las instituciones financieras tradicionales ya no pueden ignorar la existencia de los activos digitales.
¿Cómo funciona el préstamo respaldado por Bitcoin?
Este esquema permite a los clientes obtener liquidez sin vender sus Bitcoin, consolidando así el papel de Bitcoin como reserva de valor en las finanzas modernas. Al integrar Bitcoin en posesión directa y ETFs, WFC amplía sus canales de captación de clientes y asegura que sus productos cumplan con el marco financiero existente.
La tasa de colateralización es un detalle técnico clave. En los préstamos hipotecarios tradicionales, la tasa de colateral puede alcanzar entre 80-90%, es decir, por un préstamo de 100,000 USD, se requiere una propiedad valorada en 110-125 mil USD. Sin embargo, la alta volatilidad de Bitcoin implica que los bancos deben establecer tasas de colateralización más conservadoras. Si WFC establece un 40% de colateralización, el prestatario debe pignorar Bitcoin por valor de 250,000 USD para obtener un préstamo de 100,000 USD. Este enfoque conservador busca evitar que las fluctuaciones de precio provoquen insuficiencia de garantía.
El mecanismo de liquidación también es crucial. Supongamos que un prestatario pignora Bitcoin por 100,000 USD y obtiene un préstamo de 40,000 USD. Si el precio de Bitcoin cae un 30%, el valor de la garantía se reduce a 70,000 USD, y la tasa de colateralización sube al 57%, alcanzando el umbral de alerta. En ese momento, el prestatario debe aportar más Bitcoin o efectivo en un plazo determinado, o el banco venderá parte de los Bitcoin para restaurar una tasa de colateralización segura. Este mecanismo es similar a la negociación de margen tradicional, pero con riesgos mayores en un mercado de criptomonedas más volátil.
Elementos clave de operación
Garantía calificada: Bitcoin en posesión directa o ETFs de Bitcoin en efectivo aprobados (como iShares IBIT, Fidelity FBTC)
Clientes objetivo: inversores institucionales y clientes de gestión de patrimonio, no minoristas
Tasa de colateralización: evaluada según volatilidad, probablemente inferior a activos tradicionales (posiblemente entre 30-50%)
Seguridad de custodia: uso de servicios de custodia de terceros regulados o sistemas de custodia propios del banco
Mecanismo de liquidación: cuando el precio de Bitcoin cae y activa la línea de alerta de colateralización, el prestatario debe aportar más garantía o se realiza una liquidación parcial
El efecto dominó en Wall Street ya ha comenzado
La decisión de WFC indica que confían en que Bitcoin ha alcanzado suficiente madurez para operar en un entorno de préstamos con gestión de riesgos. Este desarrollo acerca a Bitcoin a la función financiera que antes solo tenían activos como bienes raíces, acciones y bonos. Más importante aún, abre la puerta a que otros bancos sigan el ejemplo, acelerando la competencia e innovación en el sector de servicios financieros de criptomonedas.
Según fuentes del sector, grandes instituciones como JPMorgan, Bank of America y Citigroup ya están evaluando productos similares internamente. La ventaja de ser pionero de WFC podría obligar a estos competidores a acelerar el lanzamiento de sus propios préstamos respaldados por Bitcoin. Esta competencia traerá dos resultados: primero, condiciones de servicio más favorables para los prestatarios, incluyendo tasas de colateralización más altas y menores intereses. Segundo, una mayor variedad de productos, posiblemente incluyendo préstamos respaldados por Ethereum, líneas de crédito en stablecoins, etc.
Para los poseedores de Bitcoin, esto significa que sus activos finalmente podrán apalancarse en el sistema financiero tradicional. Antes, los inversores en Bitcoin que buscaban liquidez solo podían vender o usar plataformas de criptomonedas de alto riesgo. Ahora, podrán, como los inversores en bienes raíces, mantener la propiedad y obtener fondos. Esta mejora en la utilidad financiera atraerá a más inversores institucionales a asignar Bitcoin, ya que los activos dejan de ser “dinero muerto”.
Líneas rojas regulatorias y equilibrio en gestión de riesgos
Aunque la reacción del mercado muestra entusiasmo, persisten dudas, especialmente en cuanto a elegibilidad, tasas de colateralización y restricciones de acceso. WFC ha limitado claramente sus servicios a clientes institucionales y de gestión de patrimonio, por lo que los inversores minoristas no podrán acceder a esta oferta por ahora. Esta restricción responde tanto a consideraciones de gestión de riesgos como a la cautela de los reguladores.
Las autoridades regulatorias temen principalmente el riesgo sistémico. Si muchos bancos ofrecen simultáneamente préstamos respaldados por Bitcoin, una caída abrupta en el precio podría desencadenar liquidaciones en cadena, afectando la solvencia bancaria. La lección de la crisis financiera de 2008 muestra que cuando las innovaciones financieras avanzan demasiado rápido sin un control adecuado, las consecuencias pueden ser catastróficas. Por ello, aunque WFC tenga autorización para lanzar estos productos, se espera que los reguladores monitoreen de cerca su escala y exposición al riesgo.
Además, la seguridad en la custodia de Bitcoin es un desafío importante. Los bancos tradicionales tienen experiencia en custodiar oro físico, acciones y certificados, pero las criptomonedas digitales presentan riesgos nuevos. La pérdida de claves privadas, ataques de hackers o fraudes internos pueden resultar en la pérdida definitiva de las garantías. WFC debe invertir en sistemas de almacenamiento en frío a nivel empresarial, mecanismos de firma múltiple y coberturas de seguro, cuyos costos eventualmente se reflejarán en las tasas de los préstamos.