El emperador no tiene prisa, los eunucos sí. Sorprendentemente, me preocupo más por tu salud que tú mismo. Qué ridículo, qué ridículo. A partir de ahora, no me preocuparé más innecesariamente. No quiero volver a escuchar esa tos, no miraré, no escucharé, no preguntaré.



Después de tanto tiempo con esa tos, solo podrás enfrentarte a la vida en la mejor condición si cuidas bien de ti mismo. Por favor, pon tu salud en primer lugar. Quiero que estés saludable y feliz, lo demás es secundario...
Ver originales
post-image
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado