El otoño pasado, el de 81 años, Larry Ellison, protagonizó un momento histórico impresionante. Como fundador y mayor accionista individual de Oracle, fue testigo de cómo su patrimonio se incrementaba en más de 10 mil millones de dólares en apenas unas horas. Ese día, sus activos alcanzaron los 39.3 mil millones de dólares, desplazando oficialmente a la posición de más rico del mundo. Esto no fue solo una actualización en la lista de fortunas, sino también una “gran inversión” de una vieja generación de titanes tecnológicos en la era de la inteligencia artificial.
De huérfano en Chicago a pionero en Silicon Valley
El comienzo de la vida de Larry Ellison no fue fácil. Nació en el Bronx, Nueva York, en 1944, y su madre era una joven no casada de 19 años. Debido a las dificultades económicas, a los nueve meses de edad, Ellison fue enviado a Chicago para ser criado por su tía. Su padre adoptivo era un funcionario público común, y la vida familiar era sencilla.
Su camino académico también estuvo lleno de obstáculos. Ingresó en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, pero abandonó en segundo año tras la muerte de su madre adoptiva. Luego, en la Universidad de Chicago, cursó un semestre y volvió a abandonar. El joven Ellison no se dejó vencer por los fracasos; en cambio, comenzó una larga etapa de deambular por Estados Unidos. Trabajó como programador en Chicago, y posteriormente llegó a Berkeley, en California, un lugar lleno de espíritu contracultural e innovación tecnológica. Él mismo dijo que allí “las personas parecen más libres y más inteligentes”.
El punto de inflexión ocurrió a principios de los años 70. Ellison trabajaba como programador en Ampex, participando en un proyecto clave para desarrollar un sistema de gestión de datos para la CIA de EE. UU. Esta experiencia le reveló el enorme potencial comercial de la tecnología de bases de datos. En 1977, a los 32 años, Ellison, junto con dos excompañeros, Bob Miner y Ed Oates, fundó los Laboratorios de Desarrollo de Software (que más tarde se renombraron como Oracle) con una inversión inicial de 2,000 dólares. Ellison aportó 1,200 dólares de esa cantidad.
El imperio Oracle: una estrategia a largo plazo en bases de datos
El talento de Larry Ellison radica en su capacidad para detectar oportunidades comerciales detrás de la tecnología. No fue el inventor de la teoría de bases de datos, pero fue el primero en comprender su enorme valor comercial. Basándose en el modelo relacional y en su experiencia con la CIA, el equipo de Oracle creó el primer producto de base de datos comercializado y también lo llamó Oracle.
En 1986, Oracle salió a bolsa en Nasdaq, convirtiéndose en una estrella emergente en el mercado de software empresarial. Durante más de cuarenta años, Ellison mostró una obsesión casi enfermiza. Fue CEO desde 1978 hasta 1996, y entre 1990 y 1992 ocupó por primera vez la presidencia del consejo. Incluso un accidente en 1992, en el que estuvo a punto de perder la vida en una ola mientras hacía surf, no detuvo su impulso: finalmente volvió a la compañía y lideró durante otra década. Tras dejar el cargo de CEO en 2014, Ellison continuó como presidente ejecutivo y director de tecnología.
El camino de Oracle no fue siempre recto. La llegada de la era de la computación en la nube hizo que la compañía pareciera lenta en su adaptación, y el ascenso de Amazon AWS y Microsoft Azure puso a Oracle en dificultades. Sin embargo, Ellison y su equipo no se rindieron; aprovecharon la ventaja de largo plazo de las bases de datos y su relación con los clientes corporativos para reposicionarse gradualmente.
La victoria tardía en la era de la IA
El verdadero cambio de suerte ocurrió en el otoño de 2025. En ese período, la ola de la IA generativa estaba transformando todo el panorama tecnológico. Oracle anunció que en el último trimestre había obtenido contratos por cientos de miles de millones de dólares, incluyendo un acuerdo de 30 mil millones de dólares a cinco años con OpenAI. Tras el anuncio, las acciones de Oracle subieron más del 40% en un solo día, logrando su mayor aumento diario desde 1992.
¿Y cuál es la lógica detrás de todo esto? La capacitación y el razonamiento de la IA generativa requieren una cantidad inmensa de poder de cálculo y capacidad de procesamiento de datos. Oracle cuenta con la infraestructura de bases de datos más potente del mundo y ha invertido activamente en centros de datos de IA. Durante una ola de despidos masivos en verano, la compañía redujo miles de empleados en los departamentos tradicionales de hardware y software, y concentró recursos en la construcción de infraestructura de IA. Gracias a esto, Oracle, que antes era vista como una “empresa de software veterana”, logró reinventarse en la revolución de la IA, convirtiéndose en un proveedor clave de infraestructura para la inteligencia artificial.
Disciplina, deporte y un espíritu de aventura eterno
Detrás de estas cifras de riqueza hay una figura llena de contradicciones. Larry Ellison combina características de lujo y autodisciplina en extremos opuestos. Posee el 98% de la isla Lanai en Hawái, varias residencias en California y un yate de lujo de clase mundial. Pero, al mismo tiempo, su gestión del cuerpo es extremadamente rigurosa: según antiguos empleados, entre 1990 y 2000, Ellison entrenaba varias horas al día, casi sin beber bebidas azucaradas, solo agua y té verde. Esta autodisciplina le permite lucir veinte años más joven que su edad real, a los 81 años.
Su amor por el agua y el viento es casi instintivo. Un accidente en el surf en 1992 casi lo aleja de este deporte peligroso, pero eligió desafiarse aún más: el vela deportiva. En 2013, su equipo, Oracle Team USA, protagonizó una increíble remontada en la Copa América de vela, ganando la competición más antigua del mundo. Esa victoria se considera una de las mayores remontadas en la historia de la vela. Luego, en 2018, Ellison fundó la liga de catamaranes rápidos SailGP, atrayendo a inversores como la actriz Anne Hathaway y la estrella del fútbol Mbappé.
El tenis también es una de sus pasiones. Ellison lideró la revitalización del torneo de Indian Wells en California, considerado como el “quinto Grand Slam”. Para él, el deporte no solo es un pasatiempo, sino también una clave para mantenerse joven.
Imperio familiar y influencia política
La riqueza de Larry Ellison ya no se limita a su propia historia personal, sino que se ha convertido en la base de un imperio familiar. Su hijo, David Ellison, adquirió recientemente Paramount Global (la compañía matriz de CBS y MTV) por 8 mil millones de dólares, de los cuales 6 mil millones provienen de la familia Ellison. Esta operación marca la entrada oficial de la familia en Hollywood. El padre controla un imperio de datos en Silicon Valley, y el hijo lidera el mundo del entretenimiento en Hollywood, tejiendo juntos un vasto imperio que cruza tecnología y medios.
En la arena política, Ellison también es un personaje activo. Apoya desde hace tiempo al Partido Republicano y es conocido por sus donaciones políticas. En 2015, financió la campaña presidencial de Marco Rubio, y en 2022 donó 15 millones de dólares a un super PAC del senador de Carolina del Sur, Tim Scott. A principios de 2026, junto con el CEO de SoftBank, Masayoshi Son, y el CEO de OpenAI, Sam Altman, apareció en la Casa Blanca para anunciar un proyecto de red de centros de datos de IA valorado en 50 mil millones de dólares. La tecnología de Oracle será el núcleo de este ambicioso plan, que no solo busca negocios, sino también extender el poder.
Vida personal: el romántico vagabundo
En su vida personal, Larry Ellison ha pasado por cuatro matrimonios, y los frecuentes rumores y filtraciones sobre su vida privada lo convierten en un personaje público. En 2024, contrajo matrimonio en secreto con una joven china de 47 años, Jolin Zhu. La noticia salió inicialmente en documentos de donaciones de la Universidad de Michigan, donde se mencionaba a “Larry Ellison y su esposa Jolin”. Según el periódico South China Morning Post, Zhu nació en Shenyang y se graduó en la Universidad de Michigan. Esta segunda boda volvió a generar revuelo en las redes sociales, donde los usuarios bromean diciendo que Ellison ama tanto el surf como enamorarse: para él, las olas y el amor son igualmente fascinantes.
Visión filantrópica y una filosofía de caridad única
En 2010, Larry Ellison firmó el “Juramento de la Filantropía”, comprometiéndose a donar al menos el 95% de su riqueza. Sin embargo, a diferencia de Bill Gates y Warren Buffett, que colaboran públicamente en filantropía, Ellison prefiere actuar en solitario. En una entrevista con The New York Times, afirmó que “valora la soledad y no quiere que las ideas de otros influyan en él”.
En la práctica, en 2016 donó 200 millones de dólares a la Universidad del Sur de California para crear un centro de investigación sobre cáncer. Recientemente, anunció que destinará parte de su patrimonio a la Ellison Institute of Technology, creada en colaboración con la Universidad de Oxford, centrada en investigación en medicina, agricultura y clima. En sus redes sociales, escribió: “Necesitamos desarrollar nuevas generaciones de medicamentos, crear sistemas agrícolas asequibles y promover energías limpias y eficientes”. La filantropía de Ellison está marcada por un carácter muy personal: no busca alianzas con colegas, sino que diseña su futuro de forma independiente, siguiendo su propia visión.
Conclusión: una leyenda que nunca se apaga
A los 81 años, Larry Ellison finalmente alcanzó la cima como el hombre más rico del mundo. Desde los contratos con la CIA para bases de datos, construyó un imperio en ese campo, y en la era de la IA, supo posicionarse a tiempo, logrando una “victoria tardía”. Riqueza, poder, matrimonio, deporte y filantropía — su vida siempre ha estado llena de temas de conversación, nunca lejos de la tormenta.
Es una figura emblemática de la vieja guardia de Silicon Valley: obstinado, competitivo y resistente. La corona del hombre más rico del mundo puede cambiar pronto, pero al menos en este momento, Larry Ellison ha demostrado con hechos que, en una era donde la IA lo cambia todo, la leyenda de este veterano gigante tecnológico aún no ha llegado a su fin.
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La leyenda de Larry Ellison: de huérfano a el hombre más rico del mundo en 81 años
El otoño pasado, el de 81 años, Larry Ellison, protagonizó un momento histórico impresionante. Como fundador y mayor accionista individual de Oracle, fue testigo de cómo su patrimonio se incrementaba en más de 10 mil millones de dólares en apenas unas horas. Ese día, sus activos alcanzaron los 39.3 mil millones de dólares, desplazando oficialmente a la posición de más rico del mundo. Esto no fue solo una actualización en la lista de fortunas, sino también una “gran inversión” de una vieja generación de titanes tecnológicos en la era de la inteligencia artificial.
De huérfano en Chicago a pionero en Silicon Valley
El comienzo de la vida de Larry Ellison no fue fácil. Nació en el Bronx, Nueva York, en 1944, y su madre era una joven no casada de 19 años. Debido a las dificultades económicas, a los nueve meses de edad, Ellison fue enviado a Chicago para ser criado por su tía. Su padre adoptivo era un funcionario público común, y la vida familiar era sencilla.
Su camino académico también estuvo lleno de obstáculos. Ingresó en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, pero abandonó en segundo año tras la muerte de su madre adoptiva. Luego, en la Universidad de Chicago, cursó un semestre y volvió a abandonar. El joven Ellison no se dejó vencer por los fracasos; en cambio, comenzó una larga etapa de deambular por Estados Unidos. Trabajó como programador en Chicago, y posteriormente llegó a Berkeley, en California, un lugar lleno de espíritu contracultural e innovación tecnológica. Él mismo dijo que allí “las personas parecen más libres y más inteligentes”.
El punto de inflexión ocurrió a principios de los años 70. Ellison trabajaba como programador en Ampex, participando en un proyecto clave para desarrollar un sistema de gestión de datos para la CIA de EE. UU. Esta experiencia le reveló el enorme potencial comercial de la tecnología de bases de datos. En 1977, a los 32 años, Ellison, junto con dos excompañeros, Bob Miner y Ed Oates, fundó los Laboratorios de Desarrollo de Software (que más tarde se renombraron como Oracle) con una inversión inicial de 2,000 dólares. Ellison aportó 1,200 dólares de esa cantidad.
El imperio Oracle: una estrategia a largo plazo en bases de datos
El talento de Larry Ellison radica en su capacidad para detectar oportunidades comerciales detrás de la tecnología. No fue el inventor de la teoría de bases de datos, pero fue el primero en comprender su enorme valor comercial. Basándose en el modelo relacional y en su experiencia con la CIA, el equipo de Oracle creó el primer producto de base de datos comercializado y también lo llamó Oracle.
En 1986, Oracle salió a bolsa en Nasdaq, convirtiéndose en una estrella emergente en el mercado de software empresarial. Durante más de cuarenta años, Ellison mostró una obsesión casi enfermiza. Fue CEO desde 1978 hasta 1996, y entre 1990 y 1992 ocupó por primera vez la presidencia del consejo. Incluso un accidente en 1992, en el que estuvo a punto de perder la vida en una ola mientras hacía surf, no detuvo su impulso: finalmente volvió a la compañía y lideró durante otra década. Tras dejar el cargo de CEO en 2014, Ellison continuó como presidente ejecutivo y director de tecnología.
El camino de Oracle no fue siempre recto. La llegada de la era de la computación en la nube hizo que la compañía pareciera lenta en su adaptación, y el ascenso de Amazon AWS y Microsoft Azure puso a Oracle en dificultades. Sin embargo, Ellison y su equipo no se rindieron; aprovecharon la ventaja de largo plazo de las bases de datos y su relación con los clientes corporativos para reposicionarse gradualmente.
La victoria tardía en la era de la IA
El verdadero cambio de suerte ocurrió en el otoño de 2025. En ese período, la ola de la IA generativa estaba transformando todo el panorama tecnológico. Oracle anunció que en el último trimestre había obtenido contratos por cientos de miles de millones de dólares, incluyendo un acuerdo de 30 mil millones de dólares a cinco años con OpenAI. Tras el anuncio, las acciones de Oracle subieron más del 40% en un solo día, logrando su mayor aumento diario desde 1992.
¿Y cuál es la lógica detrás de todo esto? La capacitación y el razonamiento de la IA generativa requieren una cantidad inmensa de poder de cálculo y capacidad de procesamiento de datos. Oracle cuenta con la infraestructura de bases de datos más potente del mundo y ha invertido activamente en centros de datos de IA. Durante una ola de despidos masivos en verano, la compañía redujo miles de empleados en los departamentos tradicionales de hardware y software, y concentró recursos en la construcción de infraestructura de IA. Gracias a esto, Oracle, que antes era vista como una “empresa de software veterana”, logró reinventarse en la revolución de la IA, convirtiéndose en un proveedor clave de infraestructura para la inteligencia artificial.
Disciplina, deporte y un espíritu de aventura eterno
Detrás de estas cifras de riqueza hay una figura llena de contradicciones. Larry Ellison combina características de lujo y autodisciplina en extremos opuestos. Posee el 98% de la isla Lanai en Hawái, varias residencias en California y un yate de lujo de clase mundial. Pero, al mismo tiempo, su gestión del cuerpo es extremadamente rigurosa: según antiguos empleados, entre 1990 y 2000, Ellison entrenaba varias horas al día, casi sin beber bebidas azucaradas, solo agua y té verde. Esta autodisciplina le permite lucir veinte años más joven que su edad real, a los 81 años.
Su amor por el agua y el viento es casi instintivo. Un accidente en el surf en 1992 casi lo aleja de este deporte peligroso, pero eligió desafiarse aún más: el vela deportiva. En 2013, su equipo, Oracle Team USA, protagonizó una increíble remontada en la Copa América de vela, ganando la competición más antigua del mundo. Esa victoria se considera una de las mayores remontadas en la historia de la vela. Luego, en 2018, Ellison fundó la liga de catamaranes rápidos SailGP, atrayendo a inversores como la actriz Anne Hathaway y la estrella del fútbol Mbappé.
El tenis también es una de sus pasiones. Ellison lideró la revitalización del torneo de Indian Wells en California, considerado como el “quinto Grand Slam”. Para él, el deporte no solo es un pasatiempo, sino también una clave para mantenerse joven.
Imperio familiar y influencia política
La riqueza de Larry Ellison ya no se limita a su propia historia personal, sino que se ha convertido en la base de un imperio familiar. Su hijo, David Ellison, adquirió recientemente Paramount Global (la compañía matriz de CBS y MTV) por 8 mil millones de dólares, de los cuales 6 mil millones provienen de la familia Ellison. Esta operación marca la entrada oficial de la familia en Hollywood. El padre controla un imperio de datos en Silicon Valley, y el hijo lidera el mundo del entretenimiento en Hollywood, tejiendo juntos un vasto imperio que cruza tecnología y medios.
En la arena política, Ellison también es un personaje activo. Apoya desde hace tiempo al Partido Republicano y es conocido por sus donaciones políticas. En 2015, financió la campaña presidencial de Marco Rubio, y en 2022 donó 15 millones de dólares a un super PAC del senador de Carolina del Sur, Tim Scott. A principios de 2026, junto con el CEO de SoftBank, Masayoshi Son, y el CEO de OpenAI, Sam Altman, apareció en la Casa Blanca para anunciar un proyecto de red de centros de datos de IA valorado en 50 mil millones de dólares. La tecnología de Oracle será el núcleo de este ambicioso plan, que no solo busca negocios, sino también extender el poder.
Vida personal: el romántico vagabundo
En su vida personal, Larry Ellison ha pasado por cuatro matrimonios, y los frecuentes rumores y filtraciones sobre su vida privada lo convierten en un personaje público. En 2024, contrajo matrimonio en secreto con una joven china de 47 años, Jolin Zhu. La noticia salió inicialmente en documentos de donaciones de la Universidad de Michigan, donde se mencionaba a “Larry Ellison y su esposa Jolin”. Según el periódico South China Morning Post, Zhu nació en Shenyang y se graduó en la Universidad de Michigan. Esta segunda boda volvió a generar revuelo en las redes sociales, donde los usuarios bromean diciendo que Ellison ama tanto el surf como enamorarse: para él, las olas y el amor son igualmente fascinantes.
Visión filantrópica y una filosofía de caridad única
En 2010, Larry Ellison firmó el “Juramento de la Filantropía”, comprometiéndose a donar al menos el 95% de su riqueza. Sin embargo, a diferencia de Bill Gates y Warren Buffett, que colaboran públicamente en filantropía, Ellison prefiere actuar en solitario. En una entrevista con The New York Times, afirmó que “valora la soledad y no quiere que las ideas de otros influyan en él”.
En la práctica, en 2016 donó 200 millones de dólares a la Universidad del Sur de California para crear un centro de investigación sobre cáncer. Recientemente, anunció que destinará parte de su patrimonio a la Ellison Institute of Technology, creada en colaboración con la Universidad de Oxford, centrada en investigación en medicina, agricultura y clima. En sus redes sociales, escribió: “Necesitamos desarrollar nuevas generaciones de medicamentos, crear sistemas agrícolas asequibles y promover energías limpias y eficientes”. La filantropía de Ellison está marcada por un carácter muy personal: no busca alianzas con colegas, sino que diseña su futuro de forma independiente, siguiendo su propia visión.
Conclusión: una leyenda que nunca se apaga
A los 81 años, Larry Ellison finalmente alcanzó la cima como el hombre más rico del mundo. Desde los contratos con la CIA para bases de datos, construyó un imperio en ese campo, y en la era de la IA, supo posicionarse a tiempo, logrando una “victoria tardía”. Riqueza, poder, matrimonio, deporte y filantropía — su vida siempre ha estado llena de temas de conversación, nunca lejos de la tormenta.
Es una figura emblemática de la vieja guardia de Silicon Valley: obstinado, competitivo y resistente. La corona del hombre más rico del mundo puede cambiar pronto, pero al menos en este momento, Larry Ellison ha demostrado con hechos que, en una era donde la IA lo cambia todo, la leyenda de este veterano gigante tecnológico aún no ha llegado a su fin.