Las personas que viven con claridad probablemente entienden estas cuatro cosas: primero, en esta vida, en realidad, tu verdadero benefactor eres tú mismo; segundo, la mayor victoria no es vencer a alguien, sino vencerte a ti mismo; tercero, la mayor suerte no es ser rescatado por alguien, sino aprender a rescatarte a ti mismo; cuarto, lo más hermoso no es encontrarse con otros, sino encontrarse con un mejor yo. En definitiva, lo que más deberíamos aprender en esta vida es realmente amarnos a nosotros mismos, porque uno mismo es el punto de partida de todo. Cómo sea la vida, qué camino tomar, en última instancia, todo lo decide uno mismo.
Ver originales
[El usuario ha compartido sus datos de comercio. Vaya a la aplicación para ver más.]
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Las personas que viven con claridad probablemente entienden estas cuatro cosas: primero, en esta vida, en realidad, tu verdadero benefactor eres tú mismo; segundo, la mayor victoria no es vencer a alguien, sino vencerte a ti mismo; tercero, la mayor suerte no es ser rescatado por alguien, sino aprender a rescatarte a ti mismo; cuarto, lo más hermoso no es encontrarse con otros, sino encontrarse con un mejor yo. En definitiva, lo que más deberíamos aprender en esta vida es realmente amarnos a nosotros mismos, porque uno mismo es el punto de partida de todo. Cómo sea la vida, qué camino tomar, en última instancia, todo lo decide uno mismo.