PANews 20 de febrero, según informó Jinshi, Invesco Ltd. y el gestor de fondos de Carmignac están apostando en contra de los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Afirmaron que la expectativa generalizada en el mercado de bonos de al menos dos recortes de tasas por parte de la Reserva Federal este año va en contra de la resistencia de la economía estadounidense. Impulsados por la demanda de refugio en medio de la volatilidad del mercado bursátil y los datos moderados de inflación de enero de la semana pasada, los bonos del Tesoro han experimentado una subida, con rendimientos cercanos a los niveles más bajos en meses. Esta tendencia alcista indica que muchos inversores esperan que, ante signos de debilidad en el mercado laboral, la presión inflacionaria en disminución constante brinde a la Reserva Federal espacio para recortar tasas de manera significativa a finales de este año. Sin embargo, Invesco, Carmignac y BNP Paribas no comparten esta perspectiva. En su opinión, la economía estadounidense es demasiado fuerte para sostener una expectativa de mayor flexibilización por parte de la Fed. Por un lado, el crecimiento del empleo en enero superó las expectativas. Al mismo tiempo, las empresas están invirtiendo grandes sumas en el desarrollo de inteligencia artificial. Además, las actas de la última reunión de la Fed mostraron que los responsables de la política monetaria son cautelosos respecto a los recortes de tasas, y “varios” funcionarios indicaron que, si la inflación se mantiene por encima del objetivo del 2%, podría ser necesario subir las tasas. El estratega macro de TS Lombard, esta semana, aconsejó a sus clientes apostar a que en la segunda mitad de 2026 habrá menos recortes de tasas. Para Rob Waldner, jefe de estrategia de renta fija en Invesco, el escenario base es una sola bajada de tasas este año. Pero, debido a los recientes datos económicos sólidos, “la probabilidad de no recortar tasas aumenta cada vez más”. La compañía, que gestiona más de 2.2 billones de dólares en activos, está reduciendo su exposición a los bonos del Tesoro estadounidense, anticipando una mejora en el crecimiento económico y una inflación por encima del objetivo.