El mercado nunca ha sido un lugar donde las decisiones se toman por votación, sino una máquina de liquidación que determina si el precio sube o baja. No depende de quién tenga la voz más fuerte, sino de quién esté dispuesto a apostar su capital sobre su propia percepción. La emoción puede saltar de un lado a otro, la narrativa puede ser reescrita en cualquier momento, pero el precio solo responde a apuestas reales. ApeX Omni ya ha lanzado dos nuevos mercados de predicción FDV, que unifican todas las opiniones optimistas o pesimistas en una misma regla: en 24 horas, se liquidará el resultado. E
Ver originales