Una carga es un peso pesado—algo que te hace sentir aplastado, cansado y como si nunca pudieras hacer lo suficiente.
Jesús dijo que algunos líderes religiosos hacían exactamente eso:
“Amanazan cargas pesadas y difíciles de soportar y las colocan sobre los hombros de otras personas…” — Mateo 23:4
Esas “cargas pesadas” son cuando las personas añaden reglas y presiones extras como: “Dios quizás te acepte… pero solo si sigues todas estas reglas legalistas.”
Luego Jesús dijo lo contrario. Invitó a las personas cansadas y agobiadas a acudir a Él:
“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.” — Mateo 11:28–30 (KJV)
Así que Jesús no llamaba a las personas a unirse en miedo, presión y cumplimiento de reglas para ganar el amor de Dios. Él llamaba a las personas a Él—a la perdón, la misericordia y el descanso—y luego a seguirlo desde ese lugar.
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¿Qué es una carga?
Una carga es un peso pesado—algo que te hace sentir aplastado, cansado y como si nunca pudieras hacer lo suficiente.
Jesús dijo que algunos líderes religiosos hacían exactamente eso:
“Amanazan cargas pesadas y difíciles de soportar y las colocan sobre los hombros de otras personas…”
— Mateo 23:4
Esas “cargas pesadas” son cuando las personas añaden reglas y presiones extras como:
“Dios quizás te acepte… pero solo si sigues todas estas reglas legalistas.”
Luego Jesús dijo lo contrario. Invitó a las personas cansadas y agobiadas a acudir a Él:
“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.”
— Mateo 11:28–30 (KJV)
Así que Jesús no llamaba a las personas a unirse en miedo, presión y cumplimiento de reglas para ganar el amor de Dios.
Él llamaba a las personas a Él—a la perdón, la misericordia y el descanso—y luego a seguirlo desde ese lugar.