Alguna vez, la estrategia de L1 era gastar dinero en incentivos → acumular datos → contar historias → aumentar la valoración, y con esa combinación todos ganaban. Pero Berachain enfrentó el techo de ese modelo: aunque los proyectos ecológicos parecen tener buena actividad, los creadores del proyecto también ganan, pero el valor del token subyacente simplemente no sube, y esa diferencia resulta un poco incómoda.
Después de revisar el resumen anual de Berachain, comprendí que comenzaron a actuar para reconsiderar qué es en realidad la verdadera ventaja competitiva de una cadena pública. La conclusión fue clara: si apostar solo por el ecosistema no puede hacer que el valor del token se materialice, entonces deben salir a hacer negocios por sí mismos. Es un giro de 180 grados: pasar de cobrar como intermediarios a hacer negocios directamente, de depender de narrativas para impulsar la valoración a hablar con ingresos reales en dinero.
La lógica detrás de este cambio en realidad apunta a un problema actual en la competencia de L1: tener solo tráfico y actividad no es suficiente, hay que hacer que el token realmente se conecte con el valor económico. ¿Cómo lograr esa conexión? La respuesta podría ser dejar de poner toda la esperanza en ecosistemas de terceros, y en cambio, que la propia cadena pública defina los límites del negocio.
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Degentleman
· 01-16 18:54
En resumen, ese antiguo modelo de burbuja falsa ha fracasado por completo, los datos lucen bien pero las criptomonedas no han subido, ¿quién puede soportarlo?
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CommunitySlacker
· 01-16 18:47
De verdad, por muy activa que esté la ecología, si el token no sube, no sirve de nada. La jugada de Bera, al final, fue una situación en la que se vio obligado a participar.
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0xDreamChaser
· 01-16 18:47
En resumen, la estrategia anterior ya no funciona, hay que trabajar con esfuerzo real para generar ingresos y sostener el precio de la moneda.
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AirdropHunterWang
· 01-16 18:46
En resumen, antes se ganaba dinero contando historias, ahora hay que luchar con armas reales para ganar dinero.
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VibesOverCharts
· 01-16 18:39
La prosperidad ecológica ≠ aumento de tokens, esta verdad siempre la pisan primero los que están en el nivel 1
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HashBard
· 01-16 18:33
Así que Berachain finalmente se dio cuenta de que la estafa no escala para siempre... Los titulares de tokens viendo cómo el ecosistema va a toda velocidad mientras sus bolsas permanecen estancadas es la máxima ironía, honestamente
Alguna vez, la estrategia de L1 era gastar dinero en incentivos → acumular datos → contar historias → aumentar la valoración, y con esa combinación todos ganaban. Pero Berachain enfrentó el techo de ese modelo: aunque los proyectos ecológicos parecen tener buena actividad, los creadores del proyecto también ganan, pero el valor del token subyacente simplemente no sube, y esa diferencia resulta un poco incómoda.
Después de revisar el resumen anual de Berachain, comprendí que comenzaron a actuar para reconsiderar qué es en realidad la verdadera ventaja competitiva de una cadena pública. La conclusión fue clara: si apostar solo por el ecosistema no puede hacer que el valor del token se materialice, entonces deben salir a hacer negocios por sí mismos. Es un giro de 180 grados: pasar de cobrar como intermediarios a hacer negocios directamente, de depender de narrativas para impulsar la valoración a hablar con ingresos reales en dinero.
La lógica detrás de este cambio en realidad apunta a un problema actual en la competencia de L1: tener solo tráfico y actividad no es suficiente, hay que hacer que el token realmente se conecte con el valor económico. ¿Cómo lograr esa conexión? La respuesta podría ser dejar de poner toda la esperanza en ecosistemas de terceros, y en cambio, que la propia cadena pública defina los límites del negocio.