Después de llamar a la crisis hipotecaria de 2008, Michael Burry ahora advierte que las empresas de inteligencia artificial están en medio de una burbuja masiva, y está poniendo dinero real detrás de su convicción. El inversor legendario ha abierto posiciones cortas significativas contra Nvidia y Palantir Technologies, posicionándose para posibles caídas de hasta el 37% y el 75% respectivamente para 2027. Su apuesta: aproximadamente $10 millones en opciones de venta que podrían multiplicarse por más de $1 mil millones si estas empresas colapsan.
Nvidia y Palantir actualmente tienen una valoración de mercado combinada de aproximadamente $5 billones, habiendo llegado a ser los principales impulsores del rally bursátil de este año. Sin embargo, Burry ve una desconexión fundamental entre sus valoraciones y la realidad subyacente, un patrón que él cree que refleja la burbuja de las punto-com de principios de los 2000.
El caso contra las favoritas de la tecnología
La tesis bajista de Burry se centra en debilidades estructurales en ambas empresas, aunque desde diferentes perspectivas. En Palantir, destaca una dependencia excesiva de contratos gubernamentales con potencial de crecimiento limitado y una compensación ejecutiva que parece desconectada del valor para los accionistas. La amenaza competitiva de International Business Machines complica aún más el panorama, en su opinión. Para Nvidia, las preocupaciones son más profundas, relacionadas con arreglos cuestionables de financiamiento a proveedores que recuerdan trucos contables al estilo Enron.
Su queja específica: Nvidia parece estar ayudando a clientes importantes como Oracle y Meta Platforms a financiar sus propias compras de chips, una estructura circular que inflaciona los ingresos mientras oculta la verdadera demanda. Además, Burry ha cuestionado las prácticas contables en torno a la durabilidad de los semiconductores, sugiriendo que las empresas podrían estar extendiendo artificialmente los ciclos de vida de los productos para aumentar las ganancias reportadas. Si esta narrativa se desmorona, los efectos dominó podrían ser severos: menores beneficios, colapsos en las valoraciones y una reducción significativa en las ventas futuras de Nvidia.
La cuestión de la credibilidad
Aquí está el truco: el historial de Burry fuera del mercado inmobiliario es, en el mejor de los casos, irregular. Ha realizado numerosas predicciones de colapsos del mercado en los últimos 15 años con una precisión mínima. Lo más notable es que su advertencia de “VENDER” en enero de 2023 precedió a un rally del 70% en el S&P 500, una llamada que desde entonces ha reconocido como equivocada. Este fallo llevó a los críticos a bromear que Burry ha predicho “20 de las últimas dos recesiones”, minando sus advertencias actuales a pesar de su presciencia anterior.
Incluso el CEO de Palantir, Alex Karp, lo desestimó en la televisión nacional, mientras que Nvidia emitió una declaración formal defendiendo su integridad contable y fundamentos comerciales. Sin embargo, estos rechazos corporativos no han disuadido la reciente ofensiva mediática de Burry, que incluye su nuevo boletín de Substack “Cassandra Unchained”, que atrajo a 171,000 suscriptores en $379 anualmente.
Respuesta del mercado: La verdadera prueba
Desde que Burry reveló públicamente sus posiciones a principios de noviembre, ambas acciones han experimentado volatilidad, pero sin caídas dramáticas. Los participantes del mercado siguen divididos sobre si sus advertencias representan una previsión genuina o simplemente otra llamada prematura. Algunos analistas argumentan que su visibilidad puede en realidad reforzar la convicción alcista—después de todo, ¿qué mejor respaldo para un potencial ilimitado que la predicción fallida de un escéptico famoso?
La tensión fundamental sigue sin resolverse: ¿Está Burry identificando una amenaza real para las valoraciones desconectadas de la realidad económica, o está repitiendo los errores de timing que históricamente lo han acechado? Por ahora, los inversores que mantienen estas posiciones apuestan a que él está equivocado otra vez.
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La rendición de cuentas de la IA: La apuesta de $1 mil millones de Michael Burry contra los gigantes tecnológicos
Después de llamar a la crisis hipotecaria de 2008, Michael Burry ahora advierte que las empresas de inteligencia artificial están en medio de una burbuja masiva, y está poniendo dinero real detrás de su convicción. El inversor legendario ha abierto posiciones cortas significativas contra Nvidia y Palantir Technologies, posicionándose para posibles caídas de hasta el 37% y el 75% respectivamente para 2027. Su apuesta: aproximadamente $10 millones en opciones de venta que podrían multiplicarse por más de $1 mil millones si estas empresas colapsan.
Nvidia y Palantir actualmente tienen una valoración de mercado combinada de aproximadamente $5 billones, habiendo llegado a ser los principales impulsores del rally bursátil de este año. Sin embargo, Burry ve una desconexión fundamental entre sus valoraciones y la realidad subyacente, un patrón que él cree que refleja la burbuja de las punto-com de principios de los 2000.
El caso contra las favoritas de la tecnología
La tesis bajista de Burry se centra en debilidades estructurales en ambas empresas, aunque desde diferentes perspectivas. En Palantir, destaca una dependencia excesiva de contratos gubernamentales con potencial de crecimiento limitado y una compensación ejecutiva que parece desconectada del valor para los accionistas. La amenaza competitiva de International Business Machines complica aún más el panorama, en su opinión. Para Nvidia, las preocupaciones son más profundas, relacionadas con arreglos cuestionables de financiamiento a proveedores que recuerdan trucos contables al estilo Enron.
Su queja específica: Nvidia parece estar ayudando a clientes importantes como Oracle y Meta Platforms a financiar sus propias compras de chips, una estructura circular que inflaciona los ingresos mientras oculta la verdadera demanda. Además, Burry ha cuestionado las prácticas contables en torno a la durabilidad de los semiconductores, sugiriendo que las empresas podrían estar extendiendo artificialmente los ciclos de vida de los productos para aumentar las ganancias reportadas. Si esta narrativa se desmorona, los efectos dominó podrían ser severos: menores beneficios, colapsos en las valoraciones y una reducción significativa en las ventas futuras de Nvidia.
La cuestión de la credibilidad
Aquí está el truco: el historial de Burry fuera del mercado inmobiliario es, en el mejor de los casos, irregular. Ha realizado numerosas predicciones de colapsos del mercado en los últimos 15 años con una precisión mínima. Lo más notable es que su advertencia de “VENDER” en enero de 2023 precedió a un rally del 70% en el S&P 500, una llamada que desde entonces ha reconocido como equivocada. Este fallo llevó a los críticos a bromear que Burry ha predicho “20 de las últimas dos recesiones”, minando sus advertencias actuales a pesar de su presciencia anterior.
Incluso el CEO de Palantir, Alex Karp, lo desestimó en la televisión nacional, mientras que Nvidia emitió una declaración formal defendiendo su integridad contable y fundamentos comerciales. Sin embargo, estos rechazos corporativos no han disuadido la reciente ofensiva mediática de Burry, que incluye su nuevo boletín de Substack “Cassandra Unchained”, que atrajo a 171,000 suscriptores en $379 anualmente.
Respuesta del mercado: La verdadera prueba
Desde que Burry reveló públicamente sus posiciones a principios de noviembre, ambas acciones han experimentado volatilidad, pero sin caídas dramáticas. Los participantes del mercado siguen divididos sobre si sus advertencias representan una previsión genuina o simplemente otra llamada prematura. Algunos analistas argumentan que su visibilidad puede en realidad reforzar la convicción alcista—después de todo, ¿qué mejor respaldo para un potencial ilimitado que la predicción fallida de un escéptico famoso?
La tensión fundamental sigue sin resolverse: ¿Está Burry identificando una amenaza real para las valoraciones desconectadas de la realidad económica, o está repitiendo los errores de timing que históricamente lo han acechado? Por ahora, los inversores que mantienen estas posiciones apuestan a que él está equivocado otra vez.