Cuando unas pocas mega-corporaciones toman las decisiones, todo el sistema se sesga. Menos actores en el juego significa menos controles y equilibrios—y más poder concentrado en la cima. No se trata solo de dominio empresarial; se trata de quién realmente toma las decisiones que afectan a millones. Por eso, muchos están replanteándose cómo construimos sistemas económicos y digitales. ¿La alternativa? Más participantes, decisiones más distribuidas, menos espacio para que una sola entidad tenga control total. Ya sea en la economía tradicional o en las redes financieras emergentes, el principio sigue siendo: la concentración de poder rara vez termina bien.
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DegenRecoveryGroup
· hace8h
La teoría de web3 suena bien, pero cuando realmente se implemente, ¿no será devorada por el capital?
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CoffeeNFTs
· hace8h
Jaja, web3 viene por esto, la descentralización del poder es el futuro
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FOMOmonster
· hace8h
Otra vez esa misma historia, el viejo problema de la concentración de poder... Web3 fue creado precisamente para romper con este esquema, pero ahora las monedas en manos de los grandes influencers son iguales de abundantes que antes.
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MysteryBoxAddict
· hace8h
Ngl, creo en esta narrativa descentralizada de web3, pero cuando llega la hora de la práctica, son unos pocos grandes influencers los que mandan... me muero de risa
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SmartContractRebel
· hace8h
El juego de la concentración de poder, Web3 ya lo ha descubierto hace tiempo.
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FromMinerToFarmer
· hace8h
Por eso hay que hacer web3, el sistema centralizado ya debería estar muerto.
Cuando unas pocas mega-corporaciones toman las decisiones, todo el sistema se sesga. Menos actores en el juego significa menos controles y equilibrios—y más poder concentrado en la cima. No se trata solo de dominio empresarial; se trata de quién realmente toma las decisiones que afectan a millones. Por eso, muchos están replanteándose cómo construimos sistemas económicos y digitales. ¿La alternativa? Más participantes, decisiones más distribuidas, menos espacio para que una sola entidad tenga control total. Ya sea en la economía tradicional o en las redes financieras emergentes, el principio sigue siendo: la concentración de poder rara vez termina bien.