¿En qué consiste el núcleo del problema de la identidad digital en Web3? Muchas personas pasan por alto un punto clave: la identidad no debería estar atada de forma rígida a una aplicación.
Imagina el modelo tradicional: tus datos de identidad, credenciales y permisos de acceso están dispersos en diferentes plataformas. El resultado de esto es la fragmentación, donde cada plataforma se convierte en una isla de información. Los usuarios no tienen un control real, el flujo de datos está limitado y la colaboración entre aplicaciones se vuelve inviable.
¿Y cuál es la verdadera solución? Hacer que la identidad sea independiente del estado de la aplicación. Esto significa que tu identidad sea portable, combinable y pueda fluir libremente entre diferentes ecosistemas. Esa es la dirección hacia la que debe avanzar la arquitectura de identidad en Web3: el usuario debe ser el verdadero dueño de sus datos de identidad.
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¿En qué consiste el núcleo del problema de la identidad digital en Web3? Muchas personas pasan por alto un punto clave: la identidad no debería estar atada de forma rígida a una aplicación.
Imagina el modelo tradicional: tus datos de identidad, credenciales y permisos de acceso están dispersos en diferentes plataformas. El resultado de esto es la fragmentación, donde cada plataforma se convierte en una isla de información. Los usuarios no tienen un control real, el flujo de datos está limitado y la colaboración entre aplicaciones se vuelve inviable.
¿Y cuál es la verdadera solución? Hacer que la identidad sea independiente del estado de la aplicación. Esto significa que tu identidad sea portable, combinable y pueda fluir libremente entre diferentes ecosistemas. Esa es la dirección hacia la que debe avanzar la arquitectura de identidad en Web3: el usuario debe ser el verdadero dueño de sus datos de identidad.