Mirando la estrategia de Dusk, desde el principio fue contraintuitiva. La gente no juega con los nativos de las criptomonedas, sino que en cambio dirige su atención al sistema financiero regulado del mundo real. Suena bastante sofisticado, pero en este mercado, ya sabes—los resultados suelen ser: lentos y complejos, sin una narrativa que pueda desencadenar emociones.
La lógica central de Dusk en realidad no tiene fallos: los activos verdaderos deben estar en la cadena, y deben tener capacidades de privacidad y cumplimiento. ¿Si los detalles del contrato, la estructura comercial y la información de identidad están completamente en la cadena pública, eso es compatible con la regulación? Claramente no. Desde un punto de vista lógico, esta afirmación es casi irrefutable.
La pregunta es: ¿realmente necesita el sistema financiero tradicional migrar a la cadena pública?
Esta es la mayor hipótesis que Dusk plantea, y también la más peligrosa. Porque los bancos, las corredurías y las instituciones de compensación ya tienen un sistema muy maduro. ¿No a la descentralización? Pero es estable, controlable y cumple con la regulación. El sistema lleva décadas en funcionamiento, y los riesgos están bien conocidos.
En definitiva, esto no es un problema técnico, sino un problema psicológico.
La tendencia natural de las instituciones financieras tradicionales es eliminar la incertidumbre. ¿Y qué es la cadena pública en sí misma? Es un caos de incertidumbre. Bugs en el código, ataques a los mecanismos de consenso, pérdida de control en la gobernanza, división en la comunidad—esto es habitual en el mundo cripto, pero en el sector financiero tradicional sería una catástrofe.
Dusk intenta disipar estas preocupaciones mediante diseños como "divulgación selectiva", "privacidad auditable" y "módulos de cumplimiento". Pero debes entender: estás usando la complejidad de un sistema criptográfico para compararlo con un sistema que ya ha sido perfeccionado por leyes, procesos y regulaciones. ¿Puedes soportar esa apuesta?
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Mirando la estrategia de Dusk, desde el principio fue contraintuitiva. La gente no juega con los nativos de las criptomonedas, sino que en cambio dirige su atención al sistema financiero regulado del mundo real. Suena bastante sofisticado, pero en este mercado, ya sabes—los resultados suelen ser: lentos y complejos, sin una narrativa que pueda desencadenar emociones.
La lógica central de Dusk en realidad no tiene fallos: los activos verdaderos deben estar en la cadena, y deben tener capacidades de privacidad y cumplimiento. ¿Si los detalles del contrato, la estructura comercial y la información de identidad están completamente en la cadena pública, eso es compatible con la regulación? Claramente no. Desde un punto de vista lógico, esta afirmación es casi irrefutable.
La pregunta es: ¿realmente necesita el sistema financiero tradicional migrar a la cadena pública?
Esta es la mayor hipótesis que Dusk plantea, y también la más peligrosa. Porque los bancos, las corredurías y las instituciones de compensación ya tienen un sistema muy maduro. ¿No a la descentralización? Pero es estable, controlable y cumple con la regulación. El sistema lleva décadas en funcionamiento, y los riesgos están bien conocidos.
En definitiva, esto no es un problema técnico, sino un problema psicológico.
La tendencia natural de las instituciones financieras tradicionales es eliminar la incertidumbre. ¿Y qué es la cadena pública en sí misma? Es un caos de incertidumbre. Bugs en el código, ataques a los mecanismos de consenso, pérdida de control en la gobernanza, división en la comunidad—esto es habitual en el mundo cripto, pero en el sector financiero tradicional sería una catástrofe.
Dusk intenta disipar estas preocupaciones mediante diseños como "divulgación selectiva", "privacidad auditable" y "módulos de cumplimiento". Pero debes entender: estás usando la complejidad de un sistema criptográfico para compararlo con un sistema que ya ha sido perfeccionado por leyes, procesos y regulaciones. ¿Puedes soportar esa apuesta?