En los últimos años, he visto este patrón repetirse una y otra vez dentro de los equipos de cripto. Cuando se propone un enfoque más casual y auténtico en las redes sociales, la mayoría de los proyectos reaccionan de inmediato—preocupados por que esto pueda empañar su cuidadosamente cultivado imagen corporativa. El consenso siempre era el mismo: "Necesitamos mantenernos profesionales, ser formales." ¿Ahora? Todo ese manual de estrategias parece anticuado. La imagen rígida y corporativa al estilo OpenAI está perdiendo fuerza. Las comunidades de cripto están gravitando hacia proyectos que realmente se sienten humanos, que no se esconden tras un discurso pulido de relaciones públicas. El cambio es real. Aquellos que pensaban que romper el molde formal dañaría su reputación están viendo cómo sus competidores prosperan haciendo exactamente eso. El espacio web3 está valorando más la autenticidad que la artificiosidad, y la tradicional censura de la voz de la marca se está desmoronando rápidamente.
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En los últimos años, he visto este patrón repetirse una y otra vez dentro de los equipos de cripto. Cuando se propone un enfoque más casual y auténtico en las redes sociales, la mayoría de los proyectos reaccionan de inmediato—preocupados por que esto pueda empañar su cuidadosamente cultivado imagen corporativa. El consenso siempre era el mismo: "Necesitamos mantenernos profesionales, ser formales." ¿Ahora? Todo ese manual de estrategias parece anticuado. La imagen rígida y corporativa al estilo OpenAI está perdiendo fuerza. Las comunidades de cripto están gravitando hacia proyectos que realmente se sienten humanos, que no se esconden tras un discurso pulido de relaciones públicas. El cambio es real. Aquellos que pensaban que romper el molde formal dañaría su reputación están viendo cómo sus competidores prosperan haciendo exactamente eso. El espacio web3 está valorando más la autenticidad que la artificiosidad, y la tradicional censura de la voz de la marca se está desmoronando rápidamente.