A medida que la cadena de bloques madura, una realidad incómoda va emergiendo: un libro mayor completamente transparente es casi un desastre para las instituciones financieras.
Imagina los datos de posiciones de los bancos, la información de órdenes en las bolsas de valores, las carteras de las gestoras de activos—todo esto publicado en la cadena. Los competidores lo ven todo claramente, y los riesgos legales también aparecen. Por eso, la mayoría de las cadenas públicas tradicionales, aunque son "descentralizadas", nunca han sido adoptadas por las finanzas mainstream.
Las cadenas públicas actuales adoptan un modelo de "todo visible en la cadena". Suena democrático, pero en el mundo financiero real, simplemente no funciona. Las posiciones, cotizaciones, liquidez, contrapartes—estos son secretos comerciales esenciales para las instituciones. Si se hacen completamente públicos, no solo pierden competitividad, sino que también pueden infringir límites legales.
La aparición de Dusk Network rompe con este dilema. Su enfoque es claro: no persigue una ruta radical de "anonimato y desregulación", sino que sirve a las finanzas conformes con la privacidad en una blockchain. Son dos filosofías completamente diferentes.
En el aspecto técnico, Dusk utiliza pruebas de conocimiento cero (ZKP) como base de la privacidad. En pocas palabras: los participantes de una transacción pueden demostrar en la red que su operación es legal y válida sin revelar detalles específicos. ¿El resultado? La transacción puede ser verificada, la conformidad auditada, pero los secretos comerciales permanecen protegidos. Esto es lo que realmente hace que una blockchain sea adecuada para las instituciones financieras.
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A medida que la cadena de bloques madura, una realidad incómoda va emergiendo: un libro mayor completamente transparente es casi un desastre para las instituciones financieras.
Imagina los datos de posiciones de los bancos, la información de órdenes en las bolsas de valores, las carteras de las gestoras de activos—todo esto publicado en la cadena. Los competidores lo ven todo claramente, y los riesgos legales también aparecen. Por eso, la mayoría de las cadenas públicas tradicionales, aunque son "descentralizadas", nunca han sido adoptadas por las finanzas mainstream.
Las cadenas públicas actuales adoptan un modelo de "todo visible en la cadena". Suena democrático, pero en el mundo financiero real, simplemente no funciona. Las posiciones, cotizaciones, liquidez, contrapartes—estos son secretos comerciales esenciales para las instituciones. Si se hacen completamente públicos, no solo pierden competitividad, sino que también pueden infringir límites legales.
La aparición de Dusk Network rompe con este dilema. Su enfoque es claro: no persigue una ruta radical de "anonimato y desregulación", sino que sirve a las finanzas conformes con la privacidad en una blockchain. Son dos filosofías completamente diferentes.
En el aspecto técnico, Dusk utiliza pruebas de conocimiento cero (ZKP) como base de la privacidad. En pocas palabras: los participantes de una transacción pueden demostrar en la red que su operación es legal y válida sin revelar detalles específicos. ¿El resultado? La transacción puede ser verificada, la conformidad auditada, pero los secretos comerciales permanecen protegidos. Esto es lo que realmente hace que una blockchain sea adecuada para las instituciones financieras.