Muchos ven a Walrus simplemente como otra red de almacenamiento, pero esa visión es demasiado superficial. Lo que realmente hace es una de las pocas cosas que pocos intentan en la industria: inyectar memoria verificable a largo plazo en los sistemas en cadena.
¿Lo difícil que es la situación actual? La mayoría de los proyectos Web3 ni siquiera tienen el concepto de memoria a largo plazo. Las imágenes de NFT desaparecen, las publicaciones sociales ya no son accesibles, los datos históricos no se pueden consultar. A pesar de esto, los contratos en cadena siguen funcionando normalmente, pero el valor de la aplicación en sí ha sido vaciado. La solución que busca Walrus es precisamente este dolor — no solo "si se puede acceder", sino lo más importante, "si se puede verificar que realmente existió".
Su método consiste en registrar en la cadena la metainformación del objeto, y luego delegar la verificación de integridad al nivel del protocolo en lugar de a un nodo individual. De esta forma, los datos ya no están ligados a una puerta de enlace o a una empresa específica, sino que son respaldados colectivamente por toda la red.
Pero la realidad siempre presenta desafíos. La verificación en sí misma requiere costos — una mayor verificabilidad inevitablemente implica más cálculos, comunicaciones más frecuentes, y procesos de desarrollo más complejos. Walrus prioriza la seguridad en su diseño técnico, a costa de reducir la amigabilidad para los desarrolladores.
En definitiva, Walrus no está diseñado para todos los proyectos. Está hecho específicamente para aquellos sistemas que realmente necesitan la propiedad de "existencia duradera". Puede que no sea muy llamativo a corto plazo, pero a largo plazo, probablemente evolucione hasta convertirse en una infraestructura fundamental que muchos proyectos no podrán evitar.
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Muchos ven a Walrus simplemente como otra red de almacenamiento, pero esa visión es demasiado superficial. Lo que realmente hace es una de las pocas cosas que pocos intentan en la industria: inyectar memoria verificable a largo plazo en los sistemas en cadena.
¿Lo difícil que es la situación actual? La mayoría de los proyectos Web3 ni siquiera tienen el concepto de memoria a largo plazo. Las imágenes de NFT desaparecen, las publicaciones sociales ya no son accesibles, los datos históricos no se pueden consultar. A pesar de esto, los contratos en cadena siguen funcionando normalmente, pero el valor de la aplicación en sí ha sido vaciado. La solución que busca Walrus es precisamente este dolor — no solo "si se puede acceder", sino lo más importante, "si se puede verificar que realmente existió".
Su método consiste en registrar en la cadena la metainformación del objeto, y luego delegar la verificación de integridad al nivel del protocolo en lugar de a un nodo individual. De esta forma, los datos ya no están ligados a una puerta de enlace o a una empresa específica, sino que son respaldados colectivamente por toda la red.
Pero la realidad siempre presenta desafíos. La verificación en sí misma requiere costos — una mayor verificabilidad inevitablemente implica más cálculos, comunicaciones más frecuentes, y procesos de desarrollo más complejos. Walrus prioriza la seguridad en su diseño técnico, a costa de reducir la amigabilidad para los desarrolladores.
En definitiva, Walrus no está diseñado para todos los proyectos. Está hecho específicamente para aquellos sistemas que realmente necesitan la propiedad de "existencia duradera". Puede que no sea muy llamativo a corto plazo, pero a largo plazo, probablemente evolucione hasta convertirse en una infraestructura fundamental que muchos proyectos no podrán evitar.