A veces solo quieres hacer una cosa muy sencilla. Por ejemplo, obtener una tarjeta de membresía, abrir una cuenta bancaria, alquilar un coche. Sabes que la otra parte necesita confirmar quién eres, y también entiendes que esto forma parte de las reglas. Pero en tu interior siempre hay una sensación de incomodidad: ¿por qué tengo que entregar mi identificación, fotos e incluso información biométrica, de manera completa, a un sistema que no conozco y que no puedo controlar?
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
A veces solo quieres hacer una cosa muy sencilla. Por ejemplo, obtener una tarjeta de membresía, abrir una cuenta bancaria, alquilar un coche. Sabes que la otra parte necesita confirmar quién eres, y también entiendes que esto forma parte de las reglas. Pero en tu interior siempre hay una sensación de incomodidad: ¿por qué tengo que entregar mi identificación, fotos e incluso información biométrica, de manera completa, a un sistema que no conozco y que no puedo controlar?