#TGE代币发行 Al ver que edgeX ha retrasado el TGE hasta el 31 de marzo, me han venido a la mente varios casos de retrasos en proyectos que he visto a lo largo de estos años. La verdad es que, en realidad, el retraso en sí mismo no es algo aterrador; al contrario, a veces puede indicar algunas cuestiones.
Normalmente, hay dos tipos de retrasos: uno es cuando los equipos del proyecto enfrentan cuellos de botella técnicos o problemas de auditoría y necesitan perfeccionar el producto; el otro es cuando cambian las condiciones del mercado y el equipo ajusta su estrategia. En cualquiera de los casos, esto es un recordatorio para los inversores: no tomar la fecha de lanzamiento como una señal de apuesta.
La forma realmente prudente de actuar es la siguiente: primero, entender las razones específicas del retraso, en lugar de seguir la tendencia emocional. Segundo, incluso si se tiene confianza en el proyecto, hay que considerarlo solo como una pequeña parte de la cartera, no como una inversión total. Tercero, dejar un período de observación suficiente, esperar a que el proyecto se lance y luego evaluar los datos de rendimiento, en lugar de fijar expectativas anticipadamente.
En las inversiones a largo plazo, los retrasos en realidad nos dan más tiempo para conocer el proyecto y evaluar los riesgos. En lugar de preocuparse por la fecha de lanzamiento, es mejor enfocar la energía en entender la esencia del proyecto y nuestra capacidad de soportar riesgos. Así, pase lo que pase, nos sentiremos más tranquilos.
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#TGE代币发行 Al ver que edgeX ha retrasado el TGE hasta el 31 de marzo, me han venido a la mente varios casos de retrasos en proyectos que he visto a lo largo de estos años. La verdad es que, en realidad, el retraso en sí mismo no es algo aterrador; al contrario, a veces puede indicar algunas cuestiones.
Normalmente, hay dos tipos de retrasos: uno es cuando los equipos del proyecto enfrentan cuellos de botella técnicos o problemas de auditoría y necesitan perfeccionar el producto; el otro es cuando cambian las condiciones del mercado y el equipo ajusta su estrategia. En cualquiera de los casos, esto es un recordatorio para los inversores: no tomar la fecha de lanzamiento como una señal de apuesta.
La forma realmente prudente de actuar es la siguiente: primero, entender las razones específicas del retraso, en lugar de seguir la tendencia emocional. Segundo, incluso si se tiene confianza en el proyecto, hay que considerarlo solo como una pequeña parte de la cartera, no como una inversión total. Tercero, dejar un período de observación suficiente, esperar a que el proyecto se lance y luego evaluar los datos de rendimiento, en lugar de fijar expectativas anticipadamente.
En las inversiones a largo plazo, los retrasos en realidad nos dan más tiempo para conocer el proyecto y evaluar los riesgos. En lugar de preocuparse por la fecha de lanzamiento, es mejor enfocar la energía en entender la esencia del proyecto y nuestra capacidad de soportar riesgos. Así, pase lo que pase, nos sentiremos más tranquilos.