#美联储政策与货币政策 Al ver a Trump volver a agitar la vara contra Powell, mis pensamientos inevitablemente me llevan de regreso a la crisis financiera de 2008. En ese entonces, Bernanke resistió la presión y operó de manera independiente, aunque fue duramente criticado, la firewall de la Reserva Federal finalmente protegió todo el sistema. Hoy en día, el guion se repite: las fuerzas políticas intentan erosionar la independencia del banco central, lo cual en mis más de veinte años de carrera de inversión es realmente una señal de peligro poco común.
El mecanismo de "presidente en la sombra" de Trump, las críticas directas a los miembros del FOMC e incluso la consideración de demandar a Powell, todos estos hechos rompen una regla invisible de larga data. La historia nos muestra que cada vez que la intervención política en la política monetaria ocurre, el mecanismo de fijación de precios del mercado falla. La estanflación de los años 70 es una advertencia clara: cuando el banco central se ve obligado a obedecer los ciclos políticos en lugar de los económicos, las expectativas de inflación se disparan en espiral.
Lo más peligroso en este momento no es si Powell será despedido o no, sino la desconfianza en la política de la Reserva Federal. Una vez que los inversores comienzan a cuestionar la coherencia y la cientificidad de las políticas, el flujo de capital se vuelve extremadamente inestable. Ya hemos visto estas señales: dentro de la Fed, empieza a haber "silencio selectivo", lo cual en sí mismo es una muestra de que la resiliencia del sistema está siendo erosionada.
La publicación del nuevo presidente en enero del próximo año podría convertirse en un punto de inflexión clave. Si el proceso de selección en sí mismo se politiza, debemos prepararnos para un entorno de política monetaria aún más incierto. Esta incertidumbre suele elevar la volatilidad, y la volatilidad es precisamente el asesino más imparcial.
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#美联储政策与货币政策 Al ver a Trump volver a agitar la vara contra Powell, mis pensamientos inevitablemente me llevan de regreso a la crisis financiera de 2008. En ese entonces, Bernanke resistió la presión y operó de manera independiente, aunque fue duramente criticado, la firewall de la Reserva Federal finalmente protegió todo el sistema. Hoy en día, el guion se repite: las fuerzas políticas intentan erosionar la independencia del banco central, lo cual en mis más de veinte años de carrera de inversión es realmente una señal de peligro poco común.
El mecanismo de "presidente en la sombra" de Trump, las críticas directas a los miembros del FOMC e incluso la consideración de demandar a Powell, todos estos hechos rompen una regla invisible de larga data. La historia nos muestra que cada vez que la intervención política en la política monetaria ocurre, el mecanismo de fijación de precios del mercado falla. La estanflación de los años 70 es una advertencia clara: cuando el banco central se ve obligado a obedecer los ciclos políticos en lugar de los económicos, las expectativas de inflación se disparan en espiral.
Lo más peligroso en este momento no es si Powell será despedido o no, sino la desconfianza en la política de la Reserva Federal. Una vez que los inversores comienzan a cuestionar la coherencia y la cientificidad de las políticas, el flujo de capital se vuelve extremadamente inestable. Ya hemos visto estas señales: dentro de la Fed, empieza a haber "silencio selectivo", lo cual en sí mismo es una muestra de que la resiliencia del sistema está siendo erosionada.
La publicación del nuevo presidente en enero del próximo año podría convertirse en un punto de inflexión clave. Si el proceso de selección en sí mismo se politiza, debemos prepararnos para un entorno de política monetaria aún más incierto. Esta incertidumbre suele elevar la volatilidad, y la volatilidad es precisamente el asesino más imparcial.