El otro día, Ethereum parecía estabilizarse cerca de 3195, pero en realidad ya había salido en 3188. Para ser honesto, esta operación no me dejó mucho ganancia—entré en 3134, salí en 3188, sin añadir más posiciones. Pero para mí, fue suficiente.
Esta experiencia me recordó dos cosas que el mercado me ha enseñado. Primero, el respeto. La complejidad del mercado supera con creces la imaginación, y siempre vale la pena mantener la cautela. Segundo, el control de la avaricia. Ganar dinero nunca tiene un techo, pero tu resistencia mental y tolerancia al riesgo sí la tienen. La codicia a menudo convierte la victoria en arrepentimiento en ese mismo momento.
Ahora que Ethereum ha estado en rango durante mucho tiempo, he optado por esperar y observar. Ni sueño con una caída a corto plazo, ni persigo subidas. Después de todo, en un mercado de rebotes y fluctuaciones como este, aplicar experiencias pasadas sin adaptarlas puede llevarte a cometer errores. A veces, la operación más inteligente es no hacer nada.
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
16 me gusta
Recompensa
16
4
Republicar
Compartir
Comentar
0/400
SadMoneyMeow
· 01-14 03:47
A veces, ganar un poco y salir corriendo es mucho más cómodo que perseguir esa última ola, ¿verdad?
Ver originalesResponder0
GateUser-3824aa38
· 01-14 03:40
¿3188 y ya se fue? Tengo que decir que tienes una mano realmente estable. Muchas personas solo por esa ambición, terminan atrapadas en la cima.
Ver originalesResponder0
RektDetective
· 01-14 03:32
3134 a 3188, salir con estabilidad es ganar. Comparado con esos hermanos que persiguen hasta la cima y quedan atrapados, tu operación es realmente clara.
Ver originalesResponder0
JustHereForMemes
· 01-14 03:30
De verdad, tomar ganancias es tomar ganancias, no vale la pena ser codicioso por esa pequeña diferencia de precio
El otro día, Ethereum parecía estabilizarse cerca de 3195, pero en realidad ya había salido en 3188. Para ser honesto, esta operación no me dejó mucho ganancia—entré en 3134, salí en 3188, sin añadir más posiciones. Pero para mí, fue suficiente.
Esta experiencia me recordó dos cosas que el mercado me ha enseñado. Primero, el respeto. La complejidad del mercado supera con creces la imaginación, y siempre vale la pena mantener la cautela. Segundo, el control de la avaricia. Ganar dinero nunca tiene un techo, pero tu resistencia mental y tolerancia al riesgo sí la tienen. La codicia a menudo convierte la victoria en arrepentimiento en ese mismo momento.
Ahora que Ethereum ha estado en rango durante mucho tiempo, he optado por esperar y observar. Ni sueño con una caída a corto plazo, ni persigo subidas. Después de todo, en un mercado de rebotes y fluctuaciones como este, aplicar experiencias pasadas sin adaptarlas puede llevarte a cometer errores. A veces, la operación más inteligente es no hacer nada.