Los datos de inflación de diciembre acaban de llegar con un 2,7 %, manteniendo la tasa principal estable en comparación con lecturas anteriores. La verdadera sorpresa vino de los números del IPC subyacente: fueron más bajos de lo que los economistas anticipaban, lo que podría cambiar la narrativa sobre las decisiones futuras de política monetaria.
Para los traders e inversores en criptomonedas, esto importa más de lo que podrías pensar. Las lecturas más suaves de la inflación subyacente podrían redefinir las expectativas de la Fed respecto a los recortes de tasas y la dinámica del balance. La presión inflacionaria menor de lo esperado suele apoyar el apetito por el riesgo, aunque el mercado estará atento a cualquier señal sobre los próximos movimientos de la Fed. La interacción entre estos indicadores económicos y las estrategias de asignación de activos es algo que vale la pena seguir de cerca en las próximas semanas.
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Los datos de inflación de diciembre acaban de llegar con un 2,7 %, manteniendo la tasa principal estable en comparación con lecturas anteriores. La verdadera sorpresa vino de los números del IPC subyacente: fueron más bajos de lo que los economistas anticipaban, lo que podría cambiar la narrativa sobre las decisiones futuras de política monetaria.
Para los traders e inversores en criptomonedas, esto importa más de lo que podrías pensar. Las lecturas más suaves de la inflación subyacente podrían redefinir las expectativas de la Fed respecto a los recortes de tasas y la dinámica del balance. La presión inflacionaria menor de lo esperado suele apoyar el apetito por el riesgo, aunque el mercado estará atento a cualquier señal sobre los próximos movimientos de la Fed. La interacción entre estos indicadores económicos y las estrategias de asignación de activos es algo que vale la pena seguir de cerca en las próximas semanas.