La criptografía ha perdido esa chispa. ¿Recuerdas cuando era la joven promesa—llena de energía como un fanático del fitness, pensando en ganar mucho dinero cada día? ¿Y ahora? Se ha convertido en un hombre de mediana edad con barriga prominente, que hace tiempo dejó de intentarlo. Satisfecho, estancado, sin ganas. El mercado ha pasado de un período de euforia a uno estable, y la emoción y el espacio para la imaginación están desapareciendo.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
La criptografía ha perdido esa chispa. ¿Recuerdas cuando era la joven promesa—llena de energía como un fanático del fitness, pensando en ganar mucho dinero cada día? ¿Y ahora? Se ha convertido en un hombre de mediana edad con barriga prominente, que hace tiempo dejó de intentarlo. Satisfecho, estancado, sin ganas. El mercado ha pasado de un período de euforia a uno estable, y la emoción y el espacio para la imaginación están desapareciendo.