Cuando los políticos critican las decisiones del banco central después del hecho, casi resulta cómico. El mercado ya ha descontado los recortes de tasas mucho antes de que alguien pulse enviar en las redes sociales. Mientras las voces desde la periferia siguen hablando de lo que debería haber pasado, los movimientos reales se han realizado en las salas de negociación y en los libros de órdenes.
Los tuits no mueven las tasas—así no funciona la política monetaria. Pero sí revelan algo crucial: quién está ansioso por llevarse el crédito cuando las cosas cambian a su favor. Es el juego clásico de comentar desde las gradas baratas mientras otros hacen la verdadera dirección. La narrativa importa tanto como los fundamentos, quizás incluso más para algunos jugadores.
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HodlAndChill
· hace10h
En realidad, los políticos simplemente se dieron cuenta tarde, el mercado ya había reaccionado hace tiempo.
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SelfCustodyIssues
· hace11h
Despierta, los políticos son como Zhuge Liang después del evento; el mercado ya ha terminado.
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NftDeepBreather
· hace11h
Los políticos siempre quieren ser los sabios después de la acción, pero el mercado ya había reaccionado hace tiempo.
Cuando los políticos critican las decisiones del banco central después del hecho, casi resulta cómico. El mercado ya ha descontado los recortes de tasas mucho antes de que alguien pulse enviar en las redes sociales. Mientras las voces desde la periferia siguen hablando de lo que debería haber pasado, los movimientos reales se han realizado en las salas de negociación y en los libros de órdenes.
Los tuits no mueven las tasas—así no funciona la política monetaria. Pero sí revelan algo crucial: quién está ansioso por llevarse el crédito cuando las cosas cambian a su favor. Es el juego clásico de comentar desde las gradas baratas mientras otros hacen la verdadera dirección. La narrativa importa tanto como los fundamentos, quizás incluso más para algunos jugadores.