12月 consumidor de datos del índice de precios al consumidor (IPC) salió a la luz, y se espera que la tasa de inflación subyacente suba del 2.6% en noviembre al 2.8%. En este contexto, el periodista de The Wall Street Journal Nick Timiraos, conocido como “el portavoz de la Reserva Federal”, envió una señal: estos datos del IPC no es muy probable que cambien la postura de espera actual de la Reserva Federal. ¿Qué significa esto? ¿Qué está esperando exactamente la Reserva Federal?
La “espera” de la Reserva Federal es condicional
Según las últimas noticias, los funcionarios de la Reserva Federal mantienen una postura cautelosa respecto a la reducción de tasas, esperando ver más evidencia antes de recortar más las tasas, para demostrar que la inflación se está estabilizando y disminuyendo gradualmente. Esta postura puede parecer contradictoria: los datos de inflación están en aumento, pero la Reserva Federal dice que no hay prisa por reducir tasas. Pero un análisis más profundo revela que esto refleja un juicio real de la Reserva Federal sobre los riesgos inflacionarios.
Contexto de los datos
La Reserva Federal ha reducido las tasas de referencia en las últimas tres reuniones consecutivas, la más reciente en diciembre de 2025
Aunque la inflación se detuvo en descenso el año pasado, la Reserva Federal aún tomó medidas
Se espera que el IPC subyacente de diciembre suba al 2.8%, un aumento de 0.2 puntos porcentuales respecto a noviembre
El verdadero significado de la espera
La “espera” de la Reserva Federal no significa que esté inactiva, sino que está evaluando una cuestión clave: ¿la inflación realmente se está estabilizando? La volatilidad de los datos mensuales no es suficiente para cambiar la dirección de la política. Los funcionarios necesitan ver una tendencia más clara, no dejarse llevar por un solo dato. Esto refleja la adhesión de la Reserva Federal a un marco de política basado en datos.
¿Qué tipo de evidencia se necesita para reanudar la reducción de tasas?
Según la información de última hora, para volver a reducir las tasas, los funcionarios de la Reserva Federal probablemente necesitarán ver dos tipos de nuevas evidencias:
Signos de deterioro en las condiciones del mercado laboral
Evidencia de una disminución significativa en las presiones de precios
Ambas condiciones apuntan en la misma dirección: una desaceleración económica. En otras palabras, la Reserva Federal no está esperando que la inflación desaparezca por completo, sino que está evaluando la situación general de la economía. Si el mercado laboral sigue tenso y las presiones de precios persisten, continuar con la reducción de tasas podría reavivar los riesgos inflacionarios.
La firmeza en la política bajo presión política
Desde información relacionada, la Reserva Federal enfrenta presiones no solo por los datos económicos, sino también desde el ámbito político. Cudlow criticó que la investigación contra Powell es “una pérdida de tiempo”, y el presidente del Comité de Servicios Financieros de la Cámara calificó la investigación como una “interferencia innecesaria”. Estas voces indican que la independencia de la Reserva Federal está siendo puesta a prueba.
En este contexto, la importancia de que la Reserva Federal mantenga su postura de espera es aún mayor: se trata de defender la independencia del banco central y su marco de política basado en datos. Independientemente de las presiones externas, la Reserva Federal continúa siguiendo los datos económicos en lugar de preferencias políticas.
Resumen
El IPC de diciembre subió al 2.8%, pero ¿por qué la Reserva Federal sigue sin mover ficha? La respuesta es clara: la Reserva Federal está esperando evidencia más sólida que demuestre que la inflación se está estabilizando y que la economía se está desacelerando. Esto no es una espera pasiva, sino una postura de política prudente. En un entorno donde la inflación aún tiene presiones al alza y el mercado laboral sigue tenso, recortar tasas precipitadamente podría ser contraproducente. Además, en un entorno de creciente interferencia política, la postura de espera de la Reserva Federal también es una forma de mantener la independencia del banco central. Para los participantes del mercado, lo clave será seguir atentos a los datos del mercado laboral y a la evolución del IPC, ya que estos serán los verdaderos desencadenantes para que la Reserva Federal cambie de actitud.
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La inflación subyacente sube al 2.8%, ¿por qué la Reserva Federal aún no toma medidas?
12月 consumidor de datos del índice de precios al consumidor (IPC) salió a la luz, y se espera que la tasa de inflación subyacente suba del 2.6% en noviembre al 2.8%. En este contexto, el periodista de The Wall Street Journal Nick Timiraos, conocido como “el portavoz de la Reserva Federal”, envió una señal: estos datos del IPC no es muy probable que cambien la postura de espera actual de la Reserva Federal. ¿Qué significa esto? ¿Qué está esperando exactamente la Reserva Federal?
La “espera” de la Reserva Federal es condicional
Según las últimas noticias, los funcionarios de la Reserva Federal mantienen una postura cautelosa respecto a la reducción de tasas, esperando ver más evidencia antes de recortar más las tasas, para demostrar que la inflación se está estabilizando y disminuyendo gradualmente. Esta postura puede parecer contradictoria: los datos de inflación están en aumento, pero la Reserva Federal dice que no hay prisa por reducir tasas. Pero un análisis más profundo revela que esto refleja un juicio real de la Reserva Federal sobre los riesgos inflacionarios.
Contexto de los datos
El verdadero significado de la espera
La “espera” de la Reserva Federal no significa que esté inactiva, sino que está evaluando una cuestión clave: ¿la inflación realmente se está estabilizando? La volatilidad de los datos mensuales no es suficiente para cambiar la dirección de la política. Los funcionarios necesitan ver una tendencia más clara, no dejarse llevar por un solo dato. Esto refleja la adhesión de la Reserva Federal a un marco de política basado en datos.
¿Qué tipo de evidencia se necesita para reanudar la reducción de tasas?
Según la información de última hora, para volver a reducir las tasas, los funcionarios de la Reserva Federal probablemente necesitarán ver dos tipos de nuevas evidencias:
Ambas condiciones apuntan en la misma dirección: una desaceleración económica. En otras palabras, la Reserva Federal no está esperando que la inflación desaparezca por completo, sino que está evaluando la situación general de la economía. Si el mercado laboral sigue tenso y las presiones de precios persisten, continuar con la reducción de tasas podría reavivar los riesgos inflacionarios.
La firmeza en la política bajo presión política
Desde información relacionada, la Reserva Federal enfrenta presiones no solo por los datos económicos, sino también desde el ámbito político. Cudlow criticó que la investigación contra Powell es “una pérdida de tiempo”, y el presidente del Comité de Servicios Financieros de la Cámara calificó la investigación como una “interferencia innecesaria”. Estas voces indican que la independencia de la Reserva Federal está siendo puesta a prueba.
En este contexto, la importancia de que la Reserva Federal mantenga su postura de espera es aún mayor: se trata de defender la independencia del banco central y su marco de política basado en datos. Independientemente de las presiones externas, la Reserva Federal continúa siguiendo los datos económicos en lugar de preferencias políticas.
Resumen
El IPC de diciembre subió al 2.8%, pero ¿por qué la Reserva Federal sigue sin mover ficha? La respuesta es clara: la Reserva Federal está esperando evidencia más sólida que demuestre que la inflación se está estabilizando y que la economía se está desacelerando. Esto no es una espera pasiva, sino una postura de política prudente. En un entorno donde la inflación aún tiene presiones al alza y el mercado laboral sigue tenso, recortar tasas precipitadamente podría ser contraproducente. Además, en un entorno de creciente interferencia política, la postura de espera de la Reserva Federal también es una forma de mantener la independencia del banco central. Para los participantes del mercado, lo clave será seguir atentos a los datos del mercado laboral y a la evolución del IPC, ya que estos serán los verdaderos desencadenantes para que la Reserva Federal cambie de actitud.