El sueño de jubilarse en el extranjero nunca ha sido tan atractivo para los estadounidenses. Ya sea por el atractivo de costos de vida más bajos, un estilo de vida diferente o simplemente un nuevo comienzo en un país distinto, muchos ciudadanos de EE. UU. están explorando esta posibilidad. Pero aquí está la pregunta crucial que mantiene despiertos a los posibles jubilados expatriados: ¿Perderé mis beneficios de Seguridad Social si me traslado al extranjero?
La buena noticia: puedes mantener tus cheques
La respuesta sencilla es sí—en la mayoría de las situaciones, puedes seguir recibiendo tus pagos de Seguridad Social mientras vives fuera de Estados Unidos. Esto aplica a beneficios de jubilación, seguro por discapacidad y beneficios de sobrevivientes por igual. La cifra lo dice todo: aproximadamente 760,000 estadounidenses están recibiendo actualmente Seguridad Social mientras viven en el extranjero, un aumento drástico desde los aproximadamente 400,000 que lo hacían en 2000. Este crecimiento de 25 años refleja tanto la viabilidad como la atractivo de esta opción de estilo de vida.
Sin embargo, hay una advertencia importante para los no ciudadanos estadounidenses y aquellos que reciben Ingreso de Seguridad Suplementario (SSI). El SSI es fundamentalmente diferente—está ligado a tus recursos financieros en lugar de tu historial laboral, lo que lo hace en gran medida inaccesible para quienes residen fuera de Estados Unidos. Para los no ciudadanos, la elegibilidad depende en gran medida de tu país de origen y la duración de tu estadía en el extranjero.
La trampa: nueve países están fuera de límites
Mientras la mayor parte del mundo es accesible, nueve países específicos permanecen en la lista de “sin pagos” de Seguridad Social. Si planeas jubilarte en el extranjero, estos destinos no funcionarán para cobrar beneficios:
Los países restringidos:
Azerbaiyán
Bielorrusia
Cuba
Kazajistán
Kirguistán
Corea del Norte
Tayikistán
Turkmenistán
Uzbekistán
Si vives temporalmente en alguno de estos países, tus pagos no realizados pueden recuperarse retroactivamente—excepto si pasas tiempo en Cuba o Corea del Norte, donde cualquier monto retenido se pierde de forma permanente.
La logística: formularios, pruebas y requisitos anuales
Esto es lo que necesitas gestionar para mantener tus beneficios mientras te jubilas en el extranjero:
Verificación anual: Debes presentar documentos de prueba de vida anualmente (o cada dos años, según los requisitos de la Administración del Seguro Social). Este paso sencillo confirma que sigues vivo y eres elegible.
Formulario SSA-7162: Este formulario de dos páginas es tu principal herramienta de reporte. Captura cambios en tu estado de residencia, situación marital y otra información relevante que podría afectar tus beneficios.
Obligaciones fiscales: No asumas que vivir en el extranjero te exime de responsabilidades fiscales en EE. UU. Aún tendrás que presentar una declaración de impuestos estadounidense, incluso mientras recibes Seguridad Social en el extranjero.
Consideraciones de pensión: Si recibes ingresos de pensiones en el extranjero, la Seguridad Social puede reducir tus beneficios en consecuencia, por lo que vale la pena hacer los cálculos antes de comprometerte con tu mudanza.
Sin límite de tiempo—pero mantente informado
Uno de los aspectos más tranquilizadores de jubilarse en el extranjero con Seguridad Social es este: no hay fecha de vencimiento. Puedes vivir en el extranjero durante meses, años o incluso toda tu jubilación sin perder beneficios, siempre que cumplas con los requisitos de reporte anual.
La conclusión
Para la mayoría de los jubilados estadounidenses, jubilarse en el extranjero manteniendo los beneficios de Seguridad Social es completamente factible. Casi tres cuartos de millón de estadounidenses ya lo están haciendo con éxito. La clave es entender las restricciones, mantener organizados los papeles y verificar que tu destino elegido no esté en la lista prohibida. Con una planificación adecuada y cumplimiento, tu jubilación en el extranjero puede continuar sin interrupciones financieras.
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Jubilación en el extranjero mientras se recibe la Seguridad Social: Lo que los jubilados estadounidenses deben saber
El sueño de jubilarse en el extranjero nunca ha sido tan atractivo para los estadounidenses. Ya sea por el atractivo de costos de vida más bajos, un estilo de vida diferente o simplemente un nuevo comienzo en un país distinto, muchos ciudadanos de EE. UU. están explorando esta posibilidad. Pero aquí está la pregunta crucial que mantiene despiertos a los posibles jubilados expatriados: ¿Perderé mis beneficios de Seguridad Social si me traslado al extranjero?
La buena noticia: puedes mantener tus cheques
La respuesta sencilla es sí—en la mayoría de las situaciones, puedes seguir recibiendo tus pagos de Seguridad Social mientras vives fuera de Estados Unidos. Esto aplica a beneficios de jubilación, seguro por discapacidad y beneficios de sobrevivientes por igual. La cifra lo dice todo: aproximadamente 760,000 estadounidenses están recibiendo actualmente Seguridad Social mientras viven en el extranjero, un aumento drástico desde los aproximadamente 400,000 que lo hacían en 2000. Este crecimiento de 25 años refleja tanto la viabilidad como la atractivo de esta opción de estilo de vida.
Sin embargo, hay una advertencia importante para los no ciudadanos estadounidenses y aquellos que reciben Ingreso de Seguridad Suplementario (SSI). El SSI es fundamentalmente diferente—está ligado a tus recursos financieros en lugar de tu historial laboral, lo que lo hace en gran medida inaccesible para quienes residen fuera de Estados Unidos. Para los no ciudadanos, la elegibilidad depende en gran medida de tu país de origen y la duración de tu estadía en el extranjero.
La trampa: nueve países están fuera de límites
Mientras la mayor parte del mundo es accesible, nueve países específicos permanecen en la lista de “sin pagos” de Seguridad Social. Si planeas jubilarte en el extranjero, estos destinos no funcionarán para cobrar beneficios:
Los países restringidos:
Si vives temporalmente en alguno de estos países, tus pagos no realizados pueden recuperarse retroactivamente—excepto si pasas tiempo en Cuba o Corea del Norte, donde cualquier monto retenido se pierde de forma permanente.
La logística: formularios, pruebas y requisitos anuales
Esto es lo que necesitas gestionar para mantener tus beneficios mientras te jubilas en el extranjero:
Verificación anual: Debes presentar documentos de prueba de vida anualmente (o cada dos años, según los requisitos de la Administración del Seguro Social). Este paso sencillo confirma que sigues vivo y eres elegible.
Formulario SSA-7162: Este formulario de dos páginas es tu principal herramienta de reporte. Captura cambios en tu estado de residencia, situación marital y otra información relevante que podría afectar tus beneficios.
Obligaciones fiscales: No asumas que vivir en el extranjero te exime de responsabilidades fiscales en EE. UU. Aún tendrás que presentar una declaración de impuestos estadounidense, incluso mientras recibes Seguridad Social en el extranjero.
Consideraciones de pensión: Si recibes ingresos de pensiones en el extranjero, la Seguridad Social puede reducir tus beneficios en consecuencia, por lo que vale la pena hacer los cálculos antes de comprometerte con tu mudanza.
Sin límite de tiempo—pero mantente informado
Uno de los aspectos más tranquilizadores de jubilarse en el extranjero con Seguridad Social es este: no hay fecha de vencimiento. Puedes vivir en el extranjero durante meses, años o incluso toda tu jubilación sin perder beneficios, siempre que cumplas con los requisitos de reporte anual.
La conclusión
Para la mayoría de los jubilados estadounidenses, jubilarse en el extranjero manteniendo los beneficios de Seguridad Social es completamente factible. Casi tres cuartos de millón de estadounidenses ya lo están haciendo con éxito. La clave es entender las restricciones, mantener organizados los papeles y verificar que tu destino elegido no esté en la lista prohibida. Con una planificación adecuada y cumplimiento, tu jubilación en el extranjero puede continuar sin interrupciones financieras.