1. La gorra roja y los pantalones azules en Pixel son las coordenadas inalterables de la infancia; en el júbilo de “It's-a me, Mario!”, se esconde la alegría de comer hongos con un bloque, la pasión por avanzar con los hermanos, y aún más, la felicidad de unos viejos tiempos que ya no se pueden volver a vivir.