De acuerdo con el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy, el 7 de junio, Ucrania propuso un nuevo marco de resolución de conflictos centrado en una tregua inmediata y en el mantenimiento de las líneas de batalla actuales, seguido de negociaciones diplomáticas para resolver las disputas. Zelenskyy subrayó que este enfoque es la forma más rápida de poner fin al conflicto militar, protegiendo al mismo tiempo la vida de la población civil. Aclaró que la tregua no implica concesiones territoriales, sino que busca preservar la seguridad de los ciudadanos ucranianos y crear condiciones para conversaciones de paz posteriores.
La tregua debe ser integral, verificable y estar supervisada por socios internacionales, incluidos Estados Unidos y Europa, afirmó Zelenskyy. Añadió que la tregua es una medida de fase uno, no un punto final; después de su aplicación, las negociaciones diplomáticas deberían comenzar de inmediato para alcanzar una solución a largo plazo que ponga fin a la guerra.