Según múltiples instituciones financieras, el índice del dólar estadounidense subió a 101,8 el 24 de junio, superando el nivel de 101 y marcando su punto más alto en 13 meses. El índice se mantuvo por encima de 101 el viernes (26 de junio). El euro cayó un 2,6% en el mes y alcanzó un mínimo de un año, mientras que el yen se acercó a 162 frente al dólar, con capital global rotando visiblemente de vuelta a activos en dólares estadounidenses.
Las expectativas de subida de tasas de la Fed son el principal impulsor de la fortaleza del dólar. La Reserva Federal mantuvo las tasas en 3,50%–3,75% en junio, pero el último diagrama de puntos muestra que casi la mitad de los funcionarios apoyan una subida de tasas dentro del año. Los datos de CME FedWatch indican una probabilidad de subida en diciembre del 86,1%, con Bank of America esperando tres subidas y Deutsche Bank dos subidas en 2026. Los rendimientos de los bonos del Tesoro a dos años subieron por encima del 4,16%. En contraste, el Banco Central Europeo enfrenta solo un 20% de probabilidad de dos subidas este año debido al débil crecimiento y la desaceleración de la inflación importada, mientras que el Banco de Japón subió las tasas al 1% pero retrasó el ajuste cuantitativo. Los estrategas anticipan que el índice del dólar se mantendrá elevado en medio de un comercio en rango en el corto plazo.