El viernes (26 de junio), el dólar estadounidense cayó un 0,1% tras dos días consecutivos de descensos, con el Índice del Dólar (DXY) cerrando en 101,32. A pesar de la caída diaria, el índice registró una ganancia semanal del 0,5%.
El enfoque del mercado se desplazó tras la publicación de la inflación PCE subyacente de mayo, que subió un 3,4% interanual, marcando el nivel más alto desde octubre de 2023. Sin embargo, los analistas señalaron que, con los precios del petróleo retrocediendo a niveles previos al conflicto, los operadores han moderado las expectativas de nuevas subidas de tasas por parte de la Reserva Federal. La Fed continúa centrada en la estabilidad de precios bajo el nuevo presidente Kevin Warsh.