Según BlockBeats citando a analistas de Bitunix, la inflación central de EE. UU. alcanzó el 3,8% al 4 de junio, superando el objetivo del 2% de la Reserva Federal. El actual repunte inflacionario es diferente a las presiones impulsadas por la cadena de suministro de 2022; en cambio, se origina en tres fuerzas concurrentes: la inflación energética impulsada por riesgos geopolíticos en Oriente Medio, la inflación arancelaria derivada de gravámenes propuestos del 10% al 12,5% sobre 60 economías, incluidos China, Japón, India, Corea del Sur y la UE, y la inflación por gasto de capital en IA, ya que los gigantes tecnológicos siguen con inversiones masivas en centros de datos e infraestructura.
Los funcionarios de la Reserva Federal muestran posturas divergentes sobre la dirección de la política. El presidente de la Reserva Federal de Nueva York, John Williams, afirmó que no hay necesidad inmediata de subidas de tasas, pero que no ve razones para recortarlas, mientras que la presidenta de la Reserva Federal de Dallas, Lorie Logan, indicó que podrían ser necesarias nuevas alzas de tasas más adelante este año.