Según el Ministerio de Defensa del Reino Unido, el 16 de junio la fragata rusa Almirante Grigorovich disparó tiros de advertencia contra un yate británico de vela de 40 pies, Bright Future, aproximadamente a 20 millas náuticas al sur de la Isla de Wight en el Canal de la Mancha. El MoD señaló que los disparos fueron medidas de advertencia y que no iban dirigidos al buque, alegando una tentativa de evitar una colisión. El Kremlin lo puso en duda y afirmó, a través de Telegram, que el yate había seguido una “aproximación peligrosa” y que se lanzaron bengalas y señales sonoras antes de que se dispararan los tiros.
La pareja de jubilados Jane Kelvey, de 68 años, y su esposo Alan, de 70, cuestionó el relato ruso y le dijo a Newsnight de la BBC que no hubo bengalas ni contacto por radio desde el buque de guerra antes del tiroteo. El MoD calificó el incidente como aislado y no relacionado con operaciones militares del Reino Unido.