El Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita (PIF) abrió una oficina en Shanghái en 2026 para respaldar operaciones en el exterior en China y atraer inversión china hacia el reino, según el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita. La entidad se registró en 2025 y comenzó a operar bajo la oficina de Pekín existente del PIF.
La oficina de Shanghái representa la creciente presencia del PIF en China mientras el fondo busca vínculos más estrechos con la segunda economía más grande del mundo. Según la fuente, la estrategia del PIF para 2026–2030 se ha desplazado de la expansión rápida a la creación sostenida de valor, reflejando un enfoque más medido para la inversión internacional.
El movimiento profundiza los vínculos económicos de Arabia Saudita con China, incluso cuando el reino mantiene a Estados Unidos como su principal socio de seguridad. Esta doble relación ya ha generado complicaciones empresariales. Un acuerdo de defensa entre la empresa estadounidense RTX y una empresa saudita de defensa se deshizo por los lazos de la firma saudita con empresas de defensa chinas y rusas, según la fuente.
Arabia Saudita sigue buscando tecnología avanzada de EE. UU., incluidos chips de Nvidia, mientras al mismo tiempo depende de la tecnología de Huawei para sus telecomunicaciones y su infraestructura de datos. La fuente señala que el papel de Huawei en la infraestructura saudita ha generado preocupación en Washington por una posible transferencia de tecnología sensible. Los grupos occidentales de tecnología y defensa se enfrentan al reto de sopesar el atractivo de la inversión saudita frente al riesgo de infringir las normas de EE. UU. diseñadas para frenar el avance tecnológico de China.