Según Bloomberg, Meta está formando un negocio de nube para ofrecer a clientes externos acceso a modelos de IA y potencia de cómputo, aprovechando su infraestructura acumulada de centros de datos. La empresa planea cobrar a los desarrolladores por el acceso a modelos de IA, incluidos sus propios modelos Muse Spark, similar a la oferta Bedrock de Amazon Web Services. Meta también vendería excedentes de potencia de cómputo a clientes externos. La analista de Bernstein Madison Rezaei estima que Meta ya ha acumulado 20 gigavatios de capacidad global, con otros 14 GW previstos para los próximos años, una escala que rivaliza con los principales proveedores de nube.
El anuncio provocó una contracción del mercado entre los competidores de infraestructura en la nube el miércoles. CoreWeave cayó casi un 14 % y Nebius bajó un 17 % ante la preocupación de que Meta pueda alterar el sector. Mark Zuckerberg había indicado anteriormente que la empresa estaba abierta a vender cómputo, y declaró en mayo que dichas ventas estaban «definitivamente sobre la mesa» si Meta construía capacidad en exceso.