Los iraníes aún se ven afectados por estas restricciones de conexión, y ahora hay una nueva forma para que los iraníes accedan a internet: un sistema de dos niveles llamado “Internet Pro”, que permite a usuarios preaprobados navegar por internet con menos restricciones, provocando divisiones entre funcionarios del régimen iraní.
El bloqueo de internet en Irán, establecido como medida de seguridad horas después de que la coalición EE. UU.-Israel atacara al régimen iraní el 28 de febrero, ha llegado a su día 72. El bloqueo, que ha reducido la conexión a internet del país a 1%, también ha provocado miles de millones de dólares en pérdidas para la economía iraní.
Netblocks, un observatorio de internet que ha estado monitoreando el bloqueo de Irán desde el primer día, describió esta medida como sin precedentes, subrayando que “no hay indicios de una restauración más amplia mientras las autoridades impidan al público general el acceso internacional.”

Aun así, la medida ha dado lugar a un nuevo sistema de dos niveles para acceder a internet, en el que algunos partidarios reciben acceso sin filtros a sitios internacionales. La población general iraní, mientras tanto, sigue relegada a una pequeña parte de internet.
El sistema, llamado Internet Pro, tiene precios exorbitantes que dejan fuera del alcance a la mayoría de los iraníes, relegándolos a redes privadas virtuales (VPNs) y otros métodos más peligrosos como alternativas. También está presente Starlink, pero hay reportes de una muerte vinculada al arresto de un ciudadano debido a su uso.
Aun así, no todos están de acuerdo con este resultado. El ministro de Comunicaciones Sattar Hashemi ha expresado su oposición al sistema Internet Pro, declarando que “internet por niveles o un sistema de ‘lista blanca’ no tiene validez”, y que Internet Pro ha sido utilizado indebidamente. Los halcones, incluido Mohammad Amin Aghamiri, al frente de la autoridad gubernamental del ciberespacio, respaldan la política.
Los costos de estas interrupciones de internet aumentan a 250 millones de dólares y se acercan a 3 mil millones de dólares diarios al contabilizar interrupciones que afectan a bancos y empresas, según Mahdi Ghodsi, un economista iraní. También han aumentado los despidos: se estima que el bloqueo provocará la pérdida de dos millones de empleos, afectando a casi 8 millones de familias y golpeando con fuerza el sistema económico interno de Irán.