Según declaraciones realizadas el 1 de julio en el foro anual del Banco Central Europeo en Sintra, el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, afirmó que la Fed no proporcionará "orientación futura" sobre las trayectorias de las tasas de interés. Warsh dijo que el Comité Federal de Mercado Abierto llevará a cabo una discusión exhaustiva en su reunión de julio y tomará decisiones basadas en los últimos datos económicos, en lugar de señalar la dirección de la política con antelación.
Warsh reafirmó el compromiso de la Fed con su objetivo de inflación del 2%, afirmando que los precios en Estados Unidos siguen siendo "demasiado altos" y que aquellos que esperan que la Fed tolere una inflación superior al 2% "se sentirán decepcionados". Señaló que, aunque la inflación en EE. UU., medida por el IPC interanual de mayo, se sitúa en el 4,2%, en las últimas semanas las expectativas de inflación del mercado se han moderado. Warsh también enfatizó que la Fed mantendrá su independencia de las presiones políticas, independientemente de los llamados externos para recortar las tasas.