Entre las 10:45 y las 11:00 (UTC) del 4 de junio de 2026, ETH cayó un 0,91% en 15 minutos; el rango de precios fue de 1730,05-1754,1 USDT, con una amplitud del 1,37%. Este brusco descenso a corto plazo ocurrió durante la fase de aceleración bajista tras que ETH se rompiera por debajo del nivel psicológico clave de 2.000 dólares, con un aumento de la volatilidad del mercado y un claro sesgo bajista en el sentimiento a corto plazo.
El principal motor de esta anomalía es la crisis de confianza institucional provocada por salidas netas continuas del ETF. En mayo de 2026, el ETH spot ETF de EE. UU. registró una salida neta de 401,62 millones de dólares, la tercera mayor salida mensual desde noviembre de 2025, con salidas ininterrumpidas durante 17 días de negociación. Forbes señaló que cuando los instrumentos financieros destinados a atraer capital institucional empiezan a provocar salidas, la señal indica que el problema no radica en factores macro, sino en una crisis de confianza.
En segundo lugar, la ampliación de la caída se vio impulsada por la liquidación programática tras la pérdida de soportes técnicos clave. Después de que ETH cayera por debajo del umbral psicológico de 2.000 dólares el 28 de mayo, el precio continuó bajando; por debajo de 2.080 dólares la liquidez era escasa. Tras romper rápidamente los soportes intradía, se activaron de forma concentrada medidas como la liquidación por stop-loss y estrategias programáticas de seguimiento de tendencia, lo que intensificó aún más la presión vendedora. Al mismo tiempo, los datos on-chain muestran picos recurrentes de ETH entrando a exchanges durante mayo. El aumento de la entrada neta a exchanges refleja una mayor presión de venta, mientras que la actividad de la red se mantiene débil (direcciones activas de alrededor de 400 mil por día, con caída del precio del Gas), debilitando todavía más el soporte fundamental.
El riesgo de volatilidad persiste; es necesario vigilar la solidez del soporte cerca de 1.730 dólares y el comportamiento del nivel de resistencia en 2.000 dólares. Si las salidas del ETF continúan, podrían debilitar aún más la confianza del mercado. El flujo de fondos on-chain, la dinámica de asignación institucional y el panorama de políticas macroeconómicas serán indicadores clave a observar a continuación.