De acuerdo con BlockBeats, los fiscales neerlandeses presentaron una solicitud de quiebra ante el Tribunal de Róterdam el 30 de junio para liquidar la plataforma de criptomonedas Knaken y su institución de pagos afiliada Stichting Knaken Payments, argumentando que la acción sirve al «interés público».
Knaken detuvo sus operaciones a principios de junio, dejando a aproximadamente 30.000 usuarios sin poder retirar fondos. Los fiscales señalaron que la plataforma carecía de la licencia requerida de la Autoridad Neerlandesa de los Mercados Financieros (AFM) en virtud del Reglamento de Mercados de Criptoactivos (MiCA) de la UE. El Servicio de Investigación Fiscal y Aduanera de los Países Bajos (FIOD) ha iniciado una investigación penal y realizó redadas esta semana. Si se aprueba, un liquidador designado por el tribunal se hará cargo de los activos y determinará los arreglos de compensación para los clientes.