En la ventana horaria del 5 de junio de 2026 de 04:15 a 04:30 (UTC), Bitcoin registró un rebote corto con una rentabilidad de +0,60%, con un rango de precios de 62.657,1 - 63.239,7 USDT y una amplitud de 0,93%. El rebote se produjo después de una corrección considerable del mercado, mientras que el sentimiento general se mantiene cauteloso.
El principal motor de esta variación fue una reparación técnica tras la gran desapalancamiento en el mercado de derivados. Según los datos de CoinGlass, en las últimas 24 horas más de 160.000 liquidaciones, con un monto superior a 900 millones de dólares, donde el porcentaje de posiciones largas fue del 93% y las liquidaciones en contratos de Bitcoin alcanzaron 363 millones de dólares. Tras las liquidaciones extremas, el exceso de apalancamiento quedó efectivamente eliminado, creando condiciones para el rebote de precios.
En segundo lugar, la rotación de fondos dentro de los activos de riesgo también impulsó el rebote a corto plazo. Durante la sesión asiática, el mercado de valores de Corea cayó más de 6% y activó el mecanismo de suspensión; además, las previsiones de Broadcom para su negocio de IA estuvieron por debajo de lo esperado, lo que provocó una venta masiva en acciones tecnológicas. Parte de los fondos buscó oportunidades de rebote tras la caída. Por otro lado, según datos on-chain, el 2 de junio las transacciones de Bitcoin con más de 100 mil dólares en un solo día alcanzaron 10.095 operaciones, un máximo de seis semanas. El aumento de la actividad de ballenas podría aportar un posible soporte al precio.
Sin embargo, el entorno macro y la presión de liquidez siguen siendo factores negativos significativos. Los flujos de los ETFs spot continúan saliendo de forma sostenida: el 4 de junio el volumen de salidas llegó a 733 millones de dólares. La tensión geopolítica y el alza del precio del petróleo debilitan las expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal, intensificando la competencia por liquidez en el mercado.
Aún existen riesgos de volatilidad. Se debe prestar atención al nivel clave de soporte técnico en 60 mil dólares, a los flujos de fondos de los ETF y a las noticias macro. Los inversores deben estar atentos a la repetición de movimientos a corto plazo y evitar operaciones con apalancamiento excesivo.