Según la parlamentaria británica del Partido Laborista, Kim Johnson, el primer ministro Burnham —que asumió el cargo hace una semana— debe evitar aplicar recortes punitivos en las prestaciones, centrados principalmente en ahorrar costes en lugar de mejorar la red de protección social. Miembros no identificados del partido advirtieron que, sin una consulta adecuada con los diputados, Burnham corre el riesgo de enfrentarse a una oposición interna en el partido ante los recortes propuestos, similar a los retos a los que tuvo que hacer frente su predecesor, Starmer.
Johnson expresó su preocupación por el nombramiento de Burnham del ex secretario de Defensa, John Healey, como canciller del Exchequer, advirtiendo que esto señala el regreso a la priorización del gasto militar por encima del apoyo a la asistencia social.